Venezuela: otros dos ataques EEUU a narcolanchas, ocho muertos
Operativos militares en el Caribe y el Pacífico dejaron al menos ocho muertos

Las acciones forman parte de una intensificación de la estrategia antidrogas impulsada por la administración del presidente Donald Trump y ejecutada por las fuerzas armadas y la Guardia Costera estadounidense.
Según informó el Pentágono, las fuerzas armadas estadounidenses llevaron a cabo en los últimos días ataques aéreos contra al menos cinco lanchas rápidas, conocidas como narcolanchas, utilizadas presuntamente por organizaciones criminales para el transporte de estupefacientes. Como resultado de las operaciones, al menos ocho personas murieron, mientras que otras podrían haber sobrevivido tras arrojarse al mar, lo que motivó tareas de búsqueda por parte de la Guardia Costera de Estados Unidos.
De acuerdo con voceros militares, los ataques forman parte de una campaña sostenida que ya supera las 30 acciones similares desde septiembre, y que apunta a desarticular redes de tráfico marítimo consideradas una amenaza directa para la seguridad nacional. Las embarcaciones atacadas habrían sido detectadas mediante sistemas de vigilancia aérea y satelital, y operaban en rutas habituales del narcotráfico regional.
El Comando Sur de Estados Unidos explicó que las acciones se desarrollaron en aguas internacionales, bajo el argumento de que las embarcaciones representaban una "amenaza inminente" y estaban directamente asociadas a organizaciones criminales transnacionales. En algunos casos, los tripulantes habrían intentado escapar antes del impacto, lo que abrió interrogantes sobre el número final de víctimas.
La Guardia Costera confirmó que mantiene operativos de rastreo en las zonas donde se produjeron los ataques, ante la posibilidad de encontrar sobrevivientes. Las autoridades estadounidenses señalaron que la prioridad es garantizar la seguridad marítima y evitar que grandes cargamentos de droga lleguen a las costas de Estados Unidos.
Estas acciones se inscriben en un endurecimiento de la política antidrogas de Washington, que en los últimos meses amplió el rol de las fuerzas armadas en tareas tradicionalmente reservadas a agencias civiles. Funcionarios del Departamento de Defensa han defendido la legalidad de los ataques, al sostener que se trata de operaciones preventivas contra organizaciones que califican como "narco-terroristas".
Sin embargo, la estrategia ha generado cuestionamientos dentro y fuera de Estados Unidos, especialmente en relación con el uso de fuerza letal en aguas internacionales y la posibilidad de que haya civiles involucrados. Legisladores y expertos en derecho internacional han pedido mayor transparencia sobre los criterios utilizados para autorizar los ataques y sobre la identidad de las personas a bordo de las embarcaciones.
El aumento de las operaciones militares estadounidenses contra el narcotráfico marítimo ocurre en un contexto de creciente tensión en la región, donde varios países de América Latina han reclamado coordinación y respeto a la soberanía, aun cuando los ataques se realicen fuera de aguas territoriales.
Desde Washington, en tanto, el gobierno insiste en que la ofensiva busca reducir el flujo de drogas, debilitar a los carteles y enviar una señal disuasiva a las organizaciones criminales que operan en el Caribe y el Pacífico, en una estrategia que, según anticiparon fuentes oficiales, continuará durante 2026. (ANSA).



