Lofts con valor patrimonial
El edificio neocolonial de una imprenta fue reciclado para albergar modernas unidades, dotadas de todo el confort actual
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Alejado del ruido pero cerca del centro de la ciudad, el barrio de Parque Patricios se renueva rápidamente. El proyecto de la Ciudad Judicial, los parques del Instituto Bernasconi y el hospital Garrahan son algunos de los hitos que permiten el auge de esta zona aún caracterizada por la amplitud de sus espacios verdes y el valor patrimonial de gran parte de su edificación.
En Esteban de Luca 2223/45, el edificio de fachada neocolonial que perteneció a la Editorial Omorro ha sido transformado en un moderno conjunto de lofts y estudios, merced a un cuidado reciclaje que fue realizado con el objeto de destacar su belleza original.
Con proyecto y dirección del estudio de la arquitecta Emilse Argüello, el nuevo Palacio de los Patricios fue construido en un plazo de 10 meses por la firma Canorvial SA. Las unidades fueron pensadas para aquellos que buscan una vivienda de características originales, pero también son aptas para trabajar en un entorno de gran confort. Para lograrlo, las unidades tienen superficies que van desde los 30 m2 hasta los 120 m2, y sus luminosos espacios interiores fueron dotados de excelentes detalles de terminación. El conjunto cuenta además con gimnasio, laundry, cocheras cubiertas, bauleras, quinchos, parrillas, piscina y un solárium de casi 1000 m2.
Las 65 unidades del edificio se distribuyen en una superficie aproximada de 10.000 m2, en planta baja y 5 pisos. Cada una de ellas posee una baulera en la planta baja y el espacio de estacionamiento permite ubicar 75 automóviles.
Para la circulación vertical, dos ascensores marca Schindler se complementan con tres escaleras, una de ellas prevista según las normas para incendios.
Materiales de calidad
Tras las puertas de cristal Blindex con portero eléctrico de primera calidad, el hall de entrada se destaca por su piso de granito rojo dragón pulido y fiamatado, combinado con las escaleras interiores en madera de cerezo lustrado. El acceso a las cocheras posee un portón automático corredizo y un solado de adoquines con traba circular, cuyos cordones fueron revestidos con cerámica San Ignacio de 40 cm x 40 cm. Entre los materiales de terminación utilizados, se destacan también las cerámicas Alberdi de 30 cm x 30 cm con guarda negra en el solárium, las alfombras Karavell en el comienzo del hall de entrada, los paneles de yeso proyectado pintados y los porcellanattos que revisten los espacios comunes de pasillos.
La piscina de 8 m. x 4 m. posee un cordón de travertilite y terminación en deck de madera.
Las unidades poseen pisos de alfombra o parquet, carpintería de hierro de primera marca, cocina integrada completa y baños completos con accesorios Ferrum, griferías FV y en algunos casos vanitories. La calefacción es individual por tiro balanceado, al igual que el agua caliente provista por termotanques.



