Patrimonio reciclado y con funcionalidad
Se recupera una obra del art nouveau
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Sobre la avenida Belgrano al 400, en el casco histórico de Buenos Aires, dos edificios apareados, proyectados como una unidad, fueron reciclados para oficinas y comercios. El original construido entre 1910 y 1915 con su ornamentación art nouveau realizada por el arquitecto belga Julio Dormal, se usó como vivienda colectiva, y fue en los últimos años abandonado e intrusado. Serios daños estructurales obligaron a realizar una enérgica intervención desde los cimientos.
El proyecto y la dirección de obra en los dos edificios -Belgrano 438 y 456-, encomendado por Desarrollos Industriales Automotrices SA, estuvieron a cargo del arquitecto Eduardo Mensegué, con quien colaboró el arquitecto Carlos Aizpeolea, mientras que el cálculo estructural fue realizado por Estudios & Proyectos.
Las fachadas de símil piedra se desarrollan sobre un basamento de dos niveles, un desarrollo de otros dos y un remate. El sector posterior del lote del 456 contenía un edificio de menor calidad. Este predio, con casi 900 m2 de superficie, dobla en este sentido a su contiguo. Lo mismo ocurre con la superficie construida, ya que el 438 cuenta con 2632 m2 y el 456, con 4746 m2. La estructura original de los edificios estaba conformada por perfilería portante de columnas y vigas metálicas, con entrepisos de perfiles con bovedillas de ladrillos.
La premisa de proyecto fue conservar el espíritu y la memoria de los edificios. La propuesta consistió en integrar las funciones específicas de los nuevos usos con la arquitectura consolidada del lugar. La intervención se resolvió fundamentalmente sobre la preservación de la fachada y la refuncionalización de los interiores.
Para la fachada, luego de un minucioso registro de los deterioros, se resolvió realizar un hidrolavado en general y arenado en particular, de todas las superficies. Se repuso la ornamentación y molduras faltantes con trabajo en taller y en obra. Se restauraron pisos y pasamanos, se recompusieron balaustradas faltantes en balcones y remates, y las carpinterías en general, para mejorar sus condiciones termoacústicas.
Se colocaron circulaciones y servicios a los lados de patios, con plantas libres de gran flexibilidad, en una recuperación de esta obra de valor patrimonial para el uso cotidiano.



