Rediseño de billetes
El BCRA pone en circulación nuevos modelos de papel moneda; se esperan los de $ 20, $ 50 y $ 100
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Desde fines de 1997 comenzó a observarse el rediseño de los billetes argentinos. Primero se pusieron en circulación los de $ 2; en el primer semestre de 1998, los de $ 10, y en el segundo, los de $ 5. Ahora es inminente la presentación de los billetes de $ 50 y $ 100.
El equipo responsable del cambio para el Banco Central de la República Argentina los denomina billetes de nuevo diseño o nueva familia de billetes , y comenzaron el proceso en 1995. El proceso requirió más de dos años hasta asentar el eje del nuevo programa, basado en el preexistente, un aggiornamiento que hace doble foco: en los aspectos conceptuales y en seguridad.
El objetivo visual primario enriquece la estética con motivos complementarios sobre los fundadores de la Argentina moderna, que aparecen en los billetes como figuras que signaron la vida política. Así, por ejemplo, en el reverso del papel de $ 10 se incorpora la síntesis biográfica del General Belgrano en miniletra, y un tambor que recuerda al niño de 12 años que acompañó a los soldados del prócer en la batalla de Tacuarí en 1811. En el papel de $ 5 hay un trabajo de detalle del monumento al Ejército de los Andes en el cerro La Gloria, y elementos gráficos como el testamento del General San Martín.
Las casas emisoras de todo el mundo centralizan su esfuerzo en la seguridad de cada billete, que va de la mano de la evolución tecnológica. La nueva línea monetaria argentina incorpora un elemento llamado hilo de seguridad integrado , que aparece a partir de la denominación de $ 10. Su característica es una línea continua que se muestra cuando se lo visualiza a trasluz, aunque tienen inscripciones en microtipos, que en cada billete describe su valor. En los nuevos billetes de $ 50 y $ 100, además están segmentados.
Otro elemento nuevo en las líneas monetarias argentinas es el agregado de un texto manuscrito de cada prócer a la derecha de su efigie, y las iniciales de cada prócer en electrotipo. Para reforzar la seguridad, los billetes se imprimen con tinta de variabilidad óptica Ovi, que cambia su color según el punto de vista desde el cual son observados. La ampliación del gramaje del papel de 83 a 90 gramos amplía su durabilidad, a la vez que mejora la implementación de la marca de agua. Su impresión es realizada por la Sociedad del Estado Casa de Moneda en la Argentina.
El proceso del rediseño de la nueva línea monetaria llevó alrededor de dos años para completar su eje conceptual y otro tanto para su instrumentación. El desafío para el equipo de diseño fue lograr un justo balance de atención a los aspectos de seguridad, estética y comunicación.



