TOYO ITO: la Fira de Barcelona se extiende al pie del Montjuic
Con diseño del creador japonés, se incorporarán cuatro pabellones a los dos existentes, más dos torres, un auditorio y estacionamientos, con adelantos técnicos que minimizan el impacto ambiental
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La creciente necesidad de conocer, estar al día y divulgar las innovaciones que se dan en todos los ámbitos del consumo, ha impulsado el crecimiento de aquellos predios feriales que son soporte de esas muestras. En el caso de Fira de Barcelona, la firma que posee la explotación de las instalaciones de exhibición con que cuenta esa ciudad, se suma a ese fenómeno mundial la particularidad de su perfil como ciudad de negocios facilitada por su localización estratégica, las excelentes comunicaciones y su tradición industrial.
Se estima que el impacto económico de la actividad ferial sobre la ciudad y su entorno metropolitano supera los mil millones de euros al año. De hecho, el 70 por ciento de las muestras que se realizan en España, se hacen en sus instalaciones. Además de organizar Construmat, la exposición de la construcción que se presenta cada 2 años y que en la edición 2003 contó con 270.000 visitantes provenientes de 49 países, Fira de Barcelona realiza cada año más de 60 ferias (alimentos, náutica, automóviles, informática y hotelería, entre otros) que convocan a tres millones de visitantes.
Con objeto de dar cabida al incremento de esa demanda, Fira de Barcelona llamó a un concurso internacional de ideas para extender el predio de la feria que actualmente se emplaza, por una parte, al pie del Montjuic y por otra, en el barrio de l´Hospitalet, donde se prevé realizar la ampliación. El concurso fue adjudicado el 28 de febrero último al proyecto presentado por el arquitecto japonés Toyo Ito.
Se prevé que el nuevo recinto se inaugurará en forma parcial en el 2005 y complemente para la edición 2007 de Construmat. El centro tendrá un total de 240.000 m2, lo que lo convertirá en el segundo de Europa en cuanto a superficie, y en uno de los más eficientes desde el punto de vista tecnológico y logístico. Estará conectado con el aeropuerto y el centro de la ciudad por medio del subterráneo.
El proyecto combina espectacularidad y respeto por el medio ambiente, y aprovecha con inteligencia los dos pabellones que funcionan en la actualidad, incorporando 4 pabellones más, un auditorio con capacidad para 2000 personas y estacionamiento para 7000 vehículos.
Toyo Ito planteó una arquitectura dinámica y ágil que tiene en cuenta los masivos desplazamientos que se producen en las ferias y las necesidades del público de encontrar información y relacionarse con otros. "La arquitectura -dice Ito- debe expresar visualmente el movimiento de los objetos, la gente, la información y la naturaleza misma."
Por eso, las formas orgánicas y el uso de la energía natural son elementos distintivos del diseño del arquitecto japonés, que parece haber puesto en esta ocasión un especial énfasis en evitar caer en los clásicos recintos feriales planos.
La propuesta se estructura por medio de una espina central, que tiene una longitud de 1 km y, a manera de un río, recorre todas las instalaciones del predio.
El recinto contará con tres accesos: la puerta de Amadeo Torner, sobre la calle homónima, por medio de un edificio cuya cubierta envolverá dos de sus fachadas; el paseo de la Zona Franca, cuya fachada será una de las más emblemáticas del complejo ferial, y la Gran Vía, en la que se localizará un complejo para usos diversos que incluyen hotel, oficinas e instalaciones comerciales. El recurso para caracterizar esta última puerta consistió en realizar dos torres gemelas de 28 pisos, una de oficinas y otra para hotel que, a diferencia de lo hecho por ejemplo en el Barrio Olímpico, serán formalmente distintas. Como el complejo se sitúa entre el aeropuerto y la ciudad de Barcelona, la idea fue otorgarle una fuerte identidad simbólica en relación con el resto de la ciudad.
Existe un juego compositivo particular entre ambas: la torre del hotel parecería como extraída del cuerpo prismático de las oficinas, y retorcida sobre su eje vertical. Este recurso permitirá que cada piso de la torre del hotel sea de forma distinta.
Hay en el conjunto ferial un fuerte deseo de hacer uso racional de la energía y reducir los impactos medioambientales del proyecto. Se prevé la utilización de difusores individuales debajo de los asientos del auditorio y tubos refrigerantes en cada stand con objeto de acotar el uso energético. El agua subterránea se usará como refrigerante, para regar los jardines y en los sanitarios del complejo. El edificio de servicios corporativos utilizará la energía solar como fuente de calor; y la torre del hotel abastecerá la demanda de agua caliente mediante colectores solares ubicados en el tejado.
"Me importa el uso, no la apariencia"
Así responde Toyo Ito cuando se lo interroga sobre el objetivo central de la arquitectura. En sus proyectos, la luz y el agua desempeñan un papel fundamental; algo que quedó en evidencia cuando expuso en Buenos Aires, en la Bienal Internacional de Arquitectura, los diseños que por entonces tenía en curso.
Autor de la Mediateca de Sendai (2000), la Cúpula de Odate (1993-97) y la Torre de los Vientos (1986) frente a la estación Yokohama, Ito acentúa en sus proyectos la sensación de ingravidez y liviandad; de la misma manera, promueve la incorporación de los últimos adelantos tecnológicos que contribuyen a minimizar el impacto de los edificios sobre el medio ambiente.



