Un nuevo parque urbano costero
Se entregó ayer el primer premio del Concurso para la Renovación y Revalorización Ambiental y Física del Complejo Punta Mogotes que abarca una superficie de 80 hectáreas
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Ayer, en la sede de la Intendencia de General Pueyrredón, se realizó un acto trascendental. Se hizo entrega de los premios seleccionados por el jurado para el proyecto de re-urbanización del área de Punta Mogotes, en Mar del Plata.
El trabajo distinguido con el primer premio es el que tiene como autores a los arquitectos Carlos Mariani, María H. Pérez Maraviglia, Jerónimo Mariani, Pablo Rescia y Fernando Mendizábal, que ofrecen hoy, a modo de anticipo exclusivo, los rasgos esenciales de su proyecto.
Como introducción a un diagnóstico, los autores definen a Punta Mogotes hoy como el prototipo de no-lugar . Es, en efecto, una yuxtaposición de bandas paralelas, por completo desconectadas y que forman una verdadera barrera entre el tradicional barrio turístico y su excepcional sector de playas.
La primera banda incluye la autopista y áreas verdes remanentes sin usos posibles; otra banda son lagunas abandonadas y mal usadas; una tercera, ancha y desolada, es la de asfalto que se usa sólo en verano como playa de estacionamiento; la cuarta se materializa con una línea de edificios que actúan como barrera de cemento caotizada y de alta contaminación visual; la última banda es la playa de arena, que constituye casi el 20 por ciento de la superficie de playa útil del partido.
Con este cuadro poco alentador, Punta Mogotes tiene todas las condiciones para convertirse en un lugar : la ubicación en el ejido de la ciudad, la gran superficie, la accesibilidad, la infraestructura existente, el singular paisaje de la bahía, son virtudes para que se transforme en el espacio público que revele, en Mar del Plata, el nuevo sentido que a partir de los años noventa genera una relación distinta entre lo urbano y lo natural.
La propuesta
Así, a partir de la idea central, que revaloriza lo natural con sus rasgos propios, se propone que sean elementos de la naturaleza, conformando distintos tipos de áreas verdes y parquizadas, los que actúen como factor integrador.
El objetivo: interrelacionar el conjunto, conectándolo desde el fragmento de ciudad existente en Punta Mogotes hasta la costa, lo que podrá atenuar la división en bandas paralelas al mar, de forma que el espacio se transforme en un lugar que sea comprendido y disfrutado permanentemente por la gente.
Dicen al respecto Mariani y Pérez Maraviglia: "Plantear un paisaje sobre la base de las características propias de la zona, revalorizando la imagen de la bahía desde la Reserva Natural del Puerto hasta Punta Cantera, permitirá generar un área con identidad".
Para viabilizar la propuesta, resolver la conexión era un auténtico punto de partida. Se ubicó una serie de plazoletas, formadas por la intersección en diagonal del bulevar con la grilla ortogonal existente. La mayoría de estas plazoletas no se usan y otras son subutilizadas y forman una secuencia que permite convertirlas en los puntos de acceso peatonal al conjunto.
Así, con la incorporación de estos espacios, el Parque de Punta Mogotes se introduce en la trama de la ciudad. Se reubicarán las paradas de colectivos y semáforos en relación directa con estas plazoletas. A partir de allí, con pasarelas peatonales, el público (turistas, habitantes y gente del barrio) cruzará el tramo de autopista que va de Norte a Sur y, ubicado ya en el área verde, encontrará tres sectores bien identificados: el Parque del Viento, el Parque del Sol y el Parque del Agua, cada uno con características muy definidas.
Lagunas y caminos
Las lagunas de la zona son parte del ecosistema pampeano, desde Mar Chiquita hacia el Sur, y son buscadas por aves que provienen de Canadá y Tierra del Fuego, que suman más de cien variedades. Se delimitará un área de máxima protección en la ribera este de las lagunas ubicadas hacia el Norte, con puestos de contemplación.
Los caminos peatonales atraviesan el área de las lagunas hasta alcanzar el sector de estacionamientos. Los seis caminos peatonales que nacen en las plazoletas son, de Norte a Sur: Camino de las Cortaderas, empieza en las Avda. Martínez de Hoz y calle Vergara; Camino de los Formios, desde Martínez de Hoz y Soler; Camino de los Azareros, Martínez de Hoz, Carasa y Pacheco; Camino de los Aloes, Martínez de Hoz, Lebensohn y Acevedo; Camino de las Gazaneas, Martínez de Hoz, Cabrera y Sicilia; Camino de los Agapantus, Martínez de Hoz, Mons. De Andrea y Morris. Al final del parque, se ubica la Plaza de los Alisos.
La vinculación pedestre de toda la línea de balnearios se realiza mediante una rambla ubicada en el actual veredón de acceso.
Recorridos y remansos
Salvo el movimiento de vehículos hacia y desde los estacionamientos, todas las circulaciones previstas dentro del nuevo Complejo Punta Mogotes serán de carácter peatonal.Esto vale en el sentido longitudinal (rambla) y en el transversal: los senderos y caminos que unen la ciudad con el mar.
- La rambla de Mogotes permitirá un recorrido desde la Plaza de los Alisos, al Sur, hasta la Plaza de las Cortaderas hacia el Norte, conectada con el paseo de la Reserva Natural del Puerto.
- En ese trayecto, la rambla está pautada por una serie de nodos. Cada camino de acceso, al llegar a la rambla, se convierte en una plaza circular, donde se ubican servicios sanitarios, quioscos, teléfonos públicos, mobiliario urbano y señalización con áreas de descanso.
- Estas plazas serán genuinas puertas de entrada jerarquizadas a la playa pública. Dice Mariani: "Tendidos de sombra materializados con lonas blancas, tensadas en estructuras de hierro galvanizado, crearán una clara identificación de cada plaza".
- Los edificios existentes de los balnearios, con estructuras de hormigón de columnas-vigas-losas, "deben asumirse sin maquillajes ni decoraciones artificiosas", pero "serán filtrados en lo visual por la presencia de méda nos, piedras y vegetación".
- Todos los elementos se pintarán de blanco, se aumentarán las superficies vidriadas y serán también blancas las sombrillas de expansiones de bares y los toldos inclinados que protegen los ventanales del primer piso.
- El blanco, de características netamente náuticas, ayudará a destacar los elementos esenciales de la idea del parque: el verde de las uñas de gato y los planos de césped, los tonos de la forestación, los colores de las flores, y los identificatorios de cada balneario.
- No hay barrera arquitectónica alguna en todo el conjunto, ya que se prevén rampas alternativas a las escaleras y habrá baños para discapacitados en todas las unidades sanitarias.
- El equipo autor del proyecto contó con la colaboración de Oscar Cañadas, Alvaro González, Martín Gallego, Diego FitzSimon, Leandro Isacch, María Marta Inda, Ricardo Mitidieri y Marta Guiñazú.



