
El litro de nafta súper cuesta $2099, mientras que la premium se comercializa a $2315; cuánto se necesita para completar el depósito de distintos vehículos
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El combustible representa uno de los principales gastos variables para quienes utilizan un vehículo, donde su incidencia en el presupuesto depende de la cantidad de kilómetros recorridos, el consumo del motor y el tipo de producto recomendado por el fabricante.
Este mes, tomando como referencia los precios de las estaciones de YPF en la ciudad de Buenos Aires, el litro de nafta súper cuesta $2099, mientras que la premium se comercializa a $2315. En el caso del gasoil común, el valor alcanza los $2249 por litro.
A partir de esos precios, llenar un tanque de 40 litros con nafta súper demanda $83.960, mientras que completar uno de 50 litros requiere $104.950. Si el vehículo utiliza premium, los mismos volúmenes representan desembolsos de $92.600 y $115.750, respectivamente.
Para establecer referencias concretas pueden tomarse tres vehículos de amplia presencia en el mercado argentino. El Fiat Cronos tiene un tanque con capacidad para 48 litros. Por lo tanto, llenarlo desde cero con nafta súper cuesta $100.752. Si se utilizara premium, el desembolso ascendería a $111.120.

Otro caso representativo es el Volkswagen Gol Trend, cuyo depósito admite 55 litros. Una carga completa de nafta súper demanda actualmente $115.445. Con premium, el costo alcanza los $127.325, es decir, $11.880 más que con el producto de menor octanaje.

Entre las pickups, la Toyota Hilux cuenta con un tanque de 80 litros. Para sus versiones diésel, completar esa capacidad con gasoil común a $2249 por litro representa un gasto de $179.920. En caso de utilizar gasoil premium, cuyo litro cuesta $2469, el desembolso asciende a $197.520.
El valor considerablemente mayor frente a los autos no responde solamente al precio del combustible, sino principalmente a la capacidad del depósito, diseñada para ofrecer una autonomía adecuada a un vehículo de mayor tamaño y orientado también al trabajo y a recorridos extensos.

El costo de uso, de todas formas, no puede determinarse únicamente por el valor de una carga completa. También intervienen el rendimiento del motor, el tránsito, la velocidad, el peso transportado y los hábitos de conducción.
Para reducir el consumo se recomienda mantener una velocidad estable, evitar aceleraciones y frenadas bruscas y controlar periódicamente la presión de los neumáticos. El uso del aire acondicionado y circular con las ventanillas abiertas a velocidades elevadas también pueden incrementar la demanda de combustible.




