
Perteneció a la familia Miró Dorrego y fue una de las residencias más lujosas de Buenos Aires; escenario de la Revolución de 1890, cayó en el olvido y la demolieron
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Inspirado en las villas palladianas de la región del Véneto en Italia, se emplazaba en el medio del verde, en el centro de la actual manzana comprendida por las calles Libertad, Viamonte, Talcahuano y la avenida Córdoba. El palacio Miró estaba estrechamente vinculado con la familia Dorrego, a pesar de que a pocos metros se levantó un monumento en homenaje a Juan Galo de Lavalle, quien diera nombre a la actual plaza, suceso que no fue bien visto por los habitantes del palacete quienes inmediatamente hicieron notar su descontento.
Por Silvina Vitale

