
Eran 16 y estaban destinadas a los guardaparques y sus familias que debían garantizar el mantenimiento de los jardines; se demolieron en los 90
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El chico corre hacia la cámara –¿después de hacer una travesura?– a través del pasto y entre árboles, rosales y arbustos. Detrás se ve una casita alpina. Y hay verde, mucho verde. Hay un alambrado, similar a los siete hilos rurales, que termina ajustándose a tono con esa composición de imagen serrana. O rural. O patagónica. Pero es porteña, bien porteña.

