"Mi jefe no me pagaba y lo echamos": la toma de Alé Alé, en primera persona
Un empleado del restaurante contó cómo fue todo el proceso desde una red social
1 minuto de lectura'
Antonio Giammateo es uno de los empleados de Alé Alé, el restaurante de Villa Crespo que esta mañana estuvo a punto de ser desalojado. El local había sido tomado en enero para denunciar "vaciamiento empresario" y los trabajadores crearon una cooperativa para mantener sus puestos.
En este contexto, hace algunas semanas Giammateo comenzó a contar los detalles de la toma desde su usuario de la red social Taringa! Su post, titulado "Mi jefe no me pagaba y lo echamos", fue un éxito en visitas y mostró los detalles de la lucha de los empleados para no terminar en la calle.
"Hace casi 2 años trabajo en un Restaurante, "Alé Alé" en el barrio porteño de Villa Crespo", cuenta Giammateo, y aclara que, hace un tiempo, era inimaginable una posible quiebra. "Trabajábamos a 4 manos, terminaba destruido los fines de semana, entraba plata a más no poder", cuenta. Sin embargo, después de un tiempo las cosas empezaron a empeorar, según él, porque "la corrupción es más fuerte..."
"El día 3 de enero, y luego de haber pasado las fiestas sin un cobre, cae un gerente general que nos comunica que la casa cerraba, los números no daban y el contrato de alquiler no había sido renovado, coronando la reunión con la frase "Muchachos yo que ustedes iría buscando laboro, porque no le podemos prometer ni garantizar NADA", relata el empleado.
Aquel fue el inicio de la cooperativa: "Decidimos tomar nuestro destino por los cuernos y echamos del local a toda la patronal". Desde entonces, y con dinero de su bolsillo, los empleados se hicieron cargo del negocio, que nuevamente retornó a la rentabilidad.
Desde entonces, los dueños del local comenzaron un juicio de desalojo y esta mañana los empleados resistieron por segunda vez la medida.
"Nosotros no pedimos que nos regalen el local, ni que lo alquilen a largo plazo, simplemente que nos permitan explotarlo lo suficiente para poder hacer una mudanza como corresponde. Sus respuestas [las de los dueños del local] siempre fueron agresivas, nos tratan como basura", publicó ayer Giammateo.
Sin embargo, uno de los delegados pidió esta mañana que "un contrato de alquiler o que se apruebe por ley una expropiación". Por ahora, lo único cierto es que los empleados siguen allí.



