Dúo de científicos argentinos for export

Dirigirán un instituto norteamericano
Nora Bär
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25 de junio de 2002  

El Centro Médico Cedars-Sinai, de Los Angeles, Estados Unidos, acaba de inaugurar el Instituto de Investigación en Terapia Génica.

La noticia podría pasar inadvertida entre otras que integran el nutrido universo informativo del país del Norte, a no ser por un detalle: el director y subdirectora contratados para dirigirlo son nada menos que dos científicos argentinos, los doctores Pedro Lowenstein y María G. Castro.

Castro y Lowenstein, que hasta hace diez meses conducían el equipo de investigación en terapia génica de la Universidad de Manchester, habían viajado individualmente a los Estados Unidos a mediados de los años ochenta, como neurobiólogos. "Yo hice un posdoctorado en la Universidad de Washington y el doctor Lowenstein en el Instituto Johns Hopkins", cuenta Castro. El encuentro condujo al matrimonio y a una carrera científica que fructificó en la publicación de más de 130 trabajos, cada uno.

Ahora, ambos están entusiasmados con las posibilidades de investigación que les brinda el nuevo instituto, dotado con un presupuesto inicial de cinco millones de dólares, pero con el compromiso de llegar a los diez millones.

"Hay muchos estudios que muestran que la terapia génica ha funcionado muy bien para enfermedades en las que no había otra posibilidad de tratamiento -afirma Lowenstein-. Por ejemplo, se han curado varios casos de niños de la burbuja . También ha habido una cantidad muy importante de ensayos clínicos en enfermedades cardiovasculares, para prevenir la reestenosis , por ejemplo, y en hemofilia. Es más, en los Estados Unidos hay alrededor de 100 investigadores en terapia génica para el Parkinson y probablemente dentro de dos o tres años iniciaremos pruebas clínicas."

Lowenstein y Castro continuarán en Los Angeles su trabajo en esta área y en tumores neurológicos. "También queremos tener un grupo que trabaje en células madre -explica Lowenstein-: son muy interesantes, pero el desafío es que hagan lo que uno quiere."

"Y pensamos tener otros cuatro grupos -agrega Castro-: uno que trabaje en inmunología de la terapia génica y un par en vectores virales (es decir, virus que se utilizan como vehículo para llevar el gen de interés a su lugar en el ADN)."

Con respecto a sus colegas de la Argentina, Castro y Lowenstein dicen que les interesa la posibilidad de hacer trabajos conjuntos. "Nos gustaría establecer vínculos más estrechos y presentarnos a subsidios conjuntos", coinciden.

Por: Nora Bär
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