En el país, el 48% de las amputaciones se debe a la diabetes

Sencillas medidas pueden evitar el 85%
Sencillas medidas pueden evitar el 85%
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14 de noviembre de 2005  

"El 8% de las camas de los hospitales del país está ocupado por personas con diabetes que padecen las complicaciones típicas de la enfermedad, de las cuales la principal es el llamado pie diabético", afirma el doctor José Braver, coordinador de la Clínica del Pie Diabético de Fleni, y agrega: "En la Argentina, el 48% de las amputaciones no traumáticas son causadas por la diabetes".

Este es un problema que excede las fronteras del país. Aunque el 85% de las amputaciones relacionadas con un insuficiente control de la diabetes puede ser evitado, advierte la Federación Internacional de la Diabetes (IDF, según sus siglas en inglés), cada 30 segundos en algún lugar del planeta una persona pierde un pie por causa de la enfermedad.

Las consecuencias de las amputaciones no sólo alcanzan a los pacientes y a sus familias, alerta la IDF. Para los países desarrollados, la atención del pie diabético representa alrededor del 15% de su gasto en salud, mientras que en los países en vías de desarrollo alcanza hasta el 40% de ese gasto.

Hoy, las 145 naciones que integran la IDF celebran el Día Mundial de la Diabetes con distintas actividades que apuntan a la prevención del pie diabético; el lema de este año es "Empieza con buen pie. Evita las amputaciones". Las personas que conviven con la diabetes tienen un riesgo 25 veces mayor de perder un pie o una pierna.

Según estadísticas de 2003, la diabetes afecta a 194 millones de personas; en la Argentina, alrededor del 7% de la población es diabética.

Lo que esconden los zapatos

El pie diabético es el resultado directo de un inadecuado control de los niveles de glucosa en sangre típicamente altos de la diabetes. El exceso de azúcar daña los nervios que inervan los miembros inferiores, lo cual disminuye su sensibilidad. Así, las personas con neuropatía periférica son incapaces de sentir las lastimaduras, quemaduras y otros traumatismos que puedan sufrir sus pies.

"El problema se vuelve más grave cuando el paciente presenta problemas vasculares periféricos -señala el doctor Braver-. La obstrucción de las arterias de sus piernas impide su correcta oxigenación, de modo tal que ante una lesión el cuerpo tarda mucho más en cicatrizarla."

Tanto la neuropatía diabética, que anestesia progresivamente los pies, como la vasculopatía periférica, que obstruye la circulación sanguínea, pueden ser fácilmente diagnosticadas por cualquier médico clínico bien entrenado. Desgraciadamente, afirma Braver, "lo habitual es que cuando la persona con diabetes va al clínico éste sólo revise sus niveles de glucemia".

"Hay que sacarle los zapatos al paciente y revisar sus pies", concluye el especialista, que recuerda que ésta es una de las medidas capaces de reducir el 85% de las amputaciones.

Y si de prevención se trata, el miércoles 16 del actual, a las 18,30, en Fleni (Montañeses 2325, Capital) se dará una charla gratuita al respecto.

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