
Para defenderse de los insectos, las plantas atraen a sus enemigos
Liberan sustancias químicas que llaman a sus predadores
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¡Cuidado, insectos!, las plantas no son tan pasivas ni se encuentran tan indefensas como parece. Un estudio que se publica hoy en la revista Science demuestra que ante la amenazadora presencia de insectos herbívoros las plantas se defienden, liberando sustancias químicas que atraen a los enemigos (parásitos y predadores) de sus enemigos.
Tras estudiar el comportamiento de una variante silvestre de tabaco en el desierto de Great Basin, en el sudoeste de los Estados Unidos, un grupo de investigadores del Instituto de Ecología Química Max Planck de Jena, Alemania, pudo observar cómo la presencia de insectos herbívoros hace que esta planta produzca sustancias volátiles que atraen a aquellos gusanos que se alimentaban de las larvas y los huevos de los insectos.
Es más, los trabajos realizados en el laboratorio por estos investigadores revelan que estas sustancias también espantan a las polillas que se acercan a la planta con el fin de colocar allí huevos.
"Las plantas resuelven sus problemas de pestes al reclutar fuerzas entre los miembros de su comunidad ecológica con señalas de alarma volátiles -afirmaron los investigadores Andre Kessler y Ian Baldwin, autores principales del estudio, en un comunicado de prensa-. Estos mecanismos indirectos de defensa demuestran que la interacción entre plantas e insectos tiene lugar en la arena ecológica que va más allá de la planta misma, e incorpora muchos componentes."
Una hipótesis con historia
"Las plantas principalmente combaten a los herbívoros por medio de la producción de varias sustancias químicas de defensa que los atacan en forma directa, pero el mecanismo estudiado por Kessler y Baldwin es diferente", comentan a La Nación las doctoras María Cristina Zaccaro, Gloria Zulpa y Mónica Storni, del Laboratorio de Fisiología Vegetal y Biología de Cyanobacterias de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (UBA).
"Ya en 1981 se predijo que las plantas podían guiar activamente a los predadores y parásitos hacia los herbívoros que las atacaban -agregan-. Pero como estas estrategias de las plantas no eran evidentes no recibieron mucha atención hasta fines de esa década cuando algunos investigadores mostraron que las plantas infectadas por arañas emitían sustancias volátiles que atraían a los predadores de arañas. Posteriormente se demostró que éste es un fenómeno común en varias especies vegetales."
Para las investigadoras, "este trabajo es de gran relevancia porque nos permite establecer lo que ocurre en un ecosistema natural y hacerlo extensivo a cultivos agrícolas. Un control de plagas de este tipo podría reemplazar a los métodos químicos tradicionales, que por utilizar sustancias tóxicas pueden resultar peligroso para el medio ambiente".






