
Primer banco de membrana amniótica en un hospital público
La cubierta que protege al feto en su gestación se emplea en diversos tratamientos
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En una oficina del hospital Garrahan, el doctor Oscar Schwint atiende el teléfono: "Sí, ya mismo lo preparamos para mandar a Tucumán. Dígame cuánto necesitan", le dice a su interlocutor, un médico oftalmólogo que realizará una cirugía.
Maravillas de la naturaleza: durante la vida fetal, la membrana amniótica protege al bebe por nacer, aislándolo en un hábitat adecuado para su desarrollo. Maravillas de la ciencia: desde hace tiempo, la membrana amniótica -que habitualmente se descarta luego del parto- se procesa y preserva para ser utilizada en intervenciones quirúrgicas y tratamientos que pueden mejorar la vida de otras personas.
Eso es, exactamente, lo que en tiempo y forma recibirá el médico oftalmólogo de la provincia de Tucumán. Porque desde hace poco tiempo el Hospital de Pediatría Prof. Dr. Juan P. Garrahan cuenta con un Banco de Membrana Amniótica que, si bien no es el único en el país, es el primero que funciona en un hospital público.
Allí, profesionales con vasta experiencia en el banco de Homoinjertos válvulo-arteriales (más antiguo y también pionero en su especialidad) procesan y criopreservan a 80 grados bajo cero las membranas amnióticas que luego se utilizarán en tratamientos médicos en todo el país, tanto en el ámbito público como en el privado.
"La membrana amniótica, o amnios, tiene propiedades fundamentales para asegurar buenos resultados cuando se utiliza como homoinjerto -dijo a LA NACION el doctor Oscar Schwint, director del banco- . Es traslúcida, elástica, plegable y semipermeable. Tiene excelente adherencia a las zonas dañadas y, por su transparencia, a la vez que protege permite controlar cómo está evolucionando el paciente y cómo está cicatrizando su parte dañada sin quitarle la protección."
El uso más difundido es el oftalmológico. "Los oftalmólogos la emplean básicamente en la reconstrucción de superficies oculares, en lesiones de córnea cuando se sufren defectos epiteliales crónicos, en úlceras o cuando hay déficit parcial de células madre; también, en lesiones en la conjuntiva y luego de la resección de tumores", dijo el especialista.
Cicatrización
Sin embargo, también se aplica en enfermedades dermatológicas, como úlceras en las extremidades inferiores, lesiones por lepra y en cirugías reconstructivas, entre otras patologías.
Sucede que, como explicó el doctor Schwint, "por un lado, la membrana favorece la cicatrización y, por otro, tiene propiedades que permiten la reepitelización, según la patología".
El empleo de membrana amniótica con estos fines no es nuevo. "En 1910 fue utilizada por primera vez como cobertura protectora de quemaduras, y en 1913 y 1940, en oftalmología -relató Schwint-. Pero lo que ahora nos alegra es tener la posibilidad de procesarla en una institución pública argentina, aun en épocas difíciles, en servicios a la comunidad."
Una de las ventajas del banco es que procesa materiales biológicos cuyo uso no sólo alcanza a los niños sino también a los adultos de todo el país. Sin olvidar que, además, las membranas se emplean en reemplazo de materiales importados y de alto costo.
"El tema de los costos es crucial. Aquí, un fragmento de amnios de 4 por 4 (centímetros) asciende a 150 pesos, mientras que la misma cantidad, importada de los Estados Unidos, cuesta no menos de 300 dólares", explicó el director del banco.
Abastecer a todos
Durante 2002, en el banco del Garrahan fueron procesados 120 cortes de 16 cm2 de amnios, y 100 de ellos se los utilizó en intervenciones oftalmológicas. Para tratamientos en quemados, se almacenaron 4000 cm2 de amnios y se utilizaron 950.
La tarea se inició en 2000, "con la colaboración de los licenciados Marcelo Fabad y Carolina Bentham, que trabajaron junto con el equipo del Banco de Homoinjertos".
Para Schwint, "si aumenta la conciencia de donación de membrana amniótica, que sólo en algunos casos puede llegar a ser donada (ver recuadro), el porvenir es muy promisorio. No necesitamos que se donen millones: si llegara al banco una por día sería suficiente para abastecer a muchos médicos de todo el país".
Las mujeres que cumplan los requisitos para ser donantes deben firmar una nota de consentimiento en la que, entre otros datos, se deja constancia de que ese material biológico será utilizado con fines médicos. Para mayor información, se puede llamar directamente al banco (011-15-4977-1092), que es responsable frente al Incucai -organismo que lo audita- de velar por la correcta realización del procedimiento.
Según contó el especialista, ese banco es parte de un proyecto más amplio: "La idea es que el hospital Garrahan cuente con un gran banco que procese todo tipo de tejidos. Hasta ahora lo hemos logrado con las válvulas y arterias, y con membrana amniótica. Esperamos ampliar el horizonte, pero para eso es importante que la comunidad tome conciencia acerca de la importancia que tiene la donación de órganos a la hora de salvar vidas".
Donación y controles
No todas las membranas amnióticas cumplen los requisitos para ser donadas: "La donante debe ser mayor de edad y estar en peno uso de sus facultades mentales. Por otra parte, sólo pueden donar las mujeres que tengan partos por cesárea programada por su obstetra. El embarazo debe haber sido estrictamente controlado, tanto la madre como el bebe tienen que ser sanos y con serologías negativas (HIV, hepatitis B) indicadas por el Incucai en todos los casos de donación de tejidos", explicó Schwint.
La procuración se realiza de acuerdo con la normativa del Incucai, por convenios entre el banco y algunas maternidades, y a través del Programa de Procuración de Organos y Tejidos del gobierno porteño. En el Garrahan se realiza el procesamiento y la esterilización por irradiación o por solución antibiótica. Luego de los controles de calidad, los amnios son almacenados a 80 grados bajo cero. Las irradiaciones se efectúan en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).






