Reafirman la vigencia de la mamografía

Especialistas argentinos disienten categóricamente con los resultados de un estudio que cuestiona la utilidad de este método
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26 de enero de 2002  

Para un importante número de mujeres -especialmente aquellas que van rumbo o ya superaron los 50- la mamografía es algo así como una vieja conocida con la que se encuentran cada tanto. Quizás hasta pueden considerarla una amiga, ya que ofrece la mejor herramienta -la detección precoz- frente al cáncer mamario, el que más afecta a la mujer.

Ahora, debido a las conclusiones de un trabajo danés, conclusiones con las que adhiere un panel de expertos de los Estados Unidos, se sembró la duda en torno del valor de este método diagnóstico en la reducción de la mortalidad por cáncer mamario. El debate fue reflejado en un artículo del New York Times.

Estadísticas y evidencias

"Es un tema que presta a confusión -afirma el doctor Mario Bruno, jefe de Oncología del hospital Teodoro Alvarez-. Lo que los daneses afirman es que los estudios a largo plazo sobre la utilidad de la mamografía en la reducción de la mortalidad por cáncer de mama no han sido bien efectuados y no demuestran estadísticamente que aumenten la sobrevida. Pero el público puede interpretar que no hay evidencias de que la mamografía prolongue la vida, y entonces dejarla de lado, cuando lo que se cuestiona son los trabajos de investigación, no la mamografía como método."

El oncólogo agrega que posiblemente el panel de expertos norteamericanos "está realizando medicina basada en la evidencia, es decir, en los resultados de grandes estudios, y el argumento es que sino existe evidencia entonces pueden interrumpirse los programas de screening (rastrillaje)... Si fuera así, se cometería un gran error: muchas mamografías en población aparentemente sana son normales, por suerte. Otras demandan tratamiento. Pero si el cáncer se detecta en forma precoz hay más sobrevida y hasta curación a través de un tratamiento menos complicado y costoso."

El doctor Jorge Rabinovich, director del Centro de Rehabilitación de Operadas de Mama en la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer (Lalcec), explica que para llegar a un centímetro una lesión "necesita entre tres y ocho años; la mamografía permite visualizar cáncer de 1 o 2 milímetros: una gran anticipación diagnóstica, aunque cuanto más pequeña la lesión, mayor el posible error. Eso crea la duda y obliga a investigar más. Y si se confirma, las expectativas son excelentes".

El doctor Rabinovich recuerda que fue un radiólogo uruguayo, de apellido Leborne, quien en 1949 descubrió la mamografía y la usó, a nivel casero , en Montevideo. "Pero no se difundió hasta fines de la década del 60, cuando llegó a Europa -dice el médico de Lalcec-. Fue revolucionaria. A partir de ese momento se detectó mucho más cáncer mamario, pero bajó la mortalidad porque no eran tumores avanzados."

"Cuando hablamos de diagnóstico precoz hablamos de lesiones no palpables -añade la doctora Clelia Magaril, consultora de la División Ginecología del hospital Ramos Mejía a cargo de Climaterio-. Hoy sabemos que el 90% de los cánceres que se detectan por imágenes en estudios mamográficos de rutina (como microcalcificaciones, densificaciones, desestructuraciones tisulares, asimetría, etcétera) son lesiones in situ. En la última década del siglo XX se demostró que al realizar una mamografía anual entre los 50 y 69 años se logró disminuir la mortalidad por cáncer mamario en un 30%."

La doctora Magaril, que integra la Sociedad Argentina de Mastología, la Sociedad Internacional de Senología y la Escuela Europea de Oncología, señala que "es mediante el autoexamen mensual, más el examen periódico anual y la mamografia, acompañada de otros elementos que el especialista determinará según cada caso (ecografía, ecodoppler, resonancia magnética nuclear, marcadores tumorales) cómo se puede llegar a una biopsia temprana y un diagnóstico precoz".

A las pruebas

Un programa de detección de cáncer mamario en población aparentemente sana que desde abril de 1999 realiza en todo el país Lalcec con el financiamiento de la empresa Avon permitió la realización gratuita de mamografías a casi 20 mil mujeres de 40 a 65 años, de 106 localidades del país que no tenían acceso al método.

El Programa diagnosticó 129 casos de cáncer mamario, mínimos en la mayoría de los casos, que fueron tratados con cirugía y otros métodos.

Para el doctor Antonio Lorusso, presidente de la Federación Argentina de Sociedades de Ginecología y Obstetricia (Fasgo), "no hay dudas acerca de que la mamografía disminuye la mortalidad, principalmente en las mujeres mayores de 50 años, entre quienes ocurre el 85% de los cánceres de mama. Puede existir un margen de duda cuando son más jóvenes, porque la mama es más densa y quizás la imagen no es tan clara. Pero siempre es beneficiosa."

Lorusso añade que Fasgo indica una mamografía de base a los 35 años, una cada año o dos entre los 40 y 50 (según las características de cada paciente) y una anual entre los 50 y 75. "Antes de los 35 también es posible indicarla -afirma- cuando la mujer tiene antecedentes familiares de riesgo."

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