
Se presentó en sociedad Xena, la primera clon de cerdo exitosa
Científicos japoneses lograron superar otros intentos fallidos
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Un equipo de científicos japoneses presentará mañana en sociedad a Xena, un nuevo clon. Lo que diferencia a esta cerdita de la oveja Dolly y del resto de las cabras, terneros y otros animales clonados hasta ahora, es que Xena constituye el primer resultado exitoso -y comprobado- de clonación de cerdos utilizando como material de origen células fetales. El resultado del trabajo de investigación, realizado por científicos del National Institute of the Animal Industry, de Japón, forma parte de la edición de mañana de la revista Science . Como un ingrediente más de la carrera que apuran estos desarrollos biotecnológicos, la revista científica Nature (la competidora inglesa de Science) adelantó que a fin de este mes publicará el trabajo de otro grupo de investigadores que también logró clonar una lechigada de cinco cerditos. Este grupo de científicos es el mismo que logró el primer triunfo en este campo: la oveja Dolly.
Mientras tanto, ajena a estas discusiones humanas, está Xena, la nueva star de la comunidad de clones. Su nombre es simbólico: hace referencia a los xenotrasplantes, esto es la posibilidad de trasplantar órganos de animales a seres humanos. Y el hecho de que estas experiencias de clonación se hayan logrado con cerdos no es trivial. Es que estos animales son por ahora la mejor opción posible a la hora de considerar estas operaciones, por el tamaño y forma de los órganos, y por lo económico que resulta criar cerdos en laboratorio.
Esta clonación es apenas el primer paso del desarrollo de una técnica que -en el mediano plazo- permitiría clonar animales con características atractivas para la donación. Según explicó Akira Onishi, el director del experimento, a La Nación : "El próximo paso será intentar modificar genéticamente las células fetales a partir de las cuales se hará la clonación".
Por supuesto que, además de los usos médicos, Xena sienta precedentes importantes en la industria ganadera. Según Onishi: "La técnica podría ayudar a expandir los ejemplares de cerdos especialmente dotados. De esta manera, sería posible incrementar la cantidad de reproductores con características destacadas para la producción de carne".
El experimento
Según el trabajo de Science, el equipo japonés trabajó utilizando una técnica de microinyección para insertar exclusivamente los cromosomas de las células fetales del cerdo en una célula receptora a la que previamente se la extrajo su núcleo con ADN. Este método ya fue usado exitosamente hace un par de años para clonar ratones.
La razón por la que Onishi eligió esta técnica es que "de esta manera, el procedimiento puede separarse en varios pasos. Por un lado la inyección de material genético y luego la reactivación de la actividad de la célula. Los otros métodos lo hacen en un solo paso. Y creemos que esto fue importante para llegar a Xena".
"De todos modos, y aunque el experimento resulta prometedor, hay que analizar los resultados y chequear que el animal no tenga malformaciones ocultas -advierte el doctor Andrés Carrasco, jefe del Laboratorio de Embriología de la Universidad de Buenos Aires y presidente del Conicet-. De hecho pasó con algunos clones de vacas que murieron a poco de nacer."
Para Lino Barañao, investigador del Conicet, el experimento japonés es realmente muy importante para el desarrollo de las técnicas de clonación, especialmente "porque la experiencia de laboratorio muestra que los cerdos son muy difíciles de clonar. Incluso es complicada su fertilización in vitro. Lo que hace atractivo este desarrollo es que poner a punto la clonación de cerdos sería algo utilísimo para todo lo relacionado con trasplantes".
Para evitar el rechazo
Con el desarrollo de estas técnicas, lo que los investigadores como Onishi tienen por meta médica es disminuir el rechazo que provoca un órgano de cerdo trasplantado a un ser humano. Usualmente, el sistema inmunológico del hombre reconoce como extrañas ciertas moléculas de la células del cerdo y lanza un ataque fulminante contra el extraño cuerpo injertado.
"Este experimento -dice Barañao- abre las puertas a una posible manipulación genética de los cerdos para humanizar en lo posible sus células y luego clonar los especímenes prometedores." La idea es alterar los genes responsables de la fabricación de esas proteínas extrañas, de manera que el sistema de defensa humano no combata el órgano. O, al menos, lo haga de modo menos virulento.
Según explica Pablo Argibay, investigador en el Instituto de Ciencias Básicas y Medicina Experimental del Hospital Italiano, "hasta ahora en todo el mundo no se han hecho más de 50 ensayos clínicos de este tipo. Los optimistas dudan que puedan comenzar a hacerse este tipo de operaciones de manera más masiva antes de cuatro años. Sin duda, un largo camino, pero que hay que recorrer paso a paso".






