"Siempre estuvimos igual; con las changas no llegamos"

Las hermanas Analía y Marisa, con algunos de sus hijos e hijas
Las hermanas Analía y Marisa, con algunos de sus hijos e hijas
María Ayuso
Evangelina Bucari
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17 de diciembre de 2019  • 00:39

Analía Challen (47 años) nació y se crio, como sus ocho hermanos, en Almirante Brown. Su papá trabajaba en una ferretería y su mamá limpiando en casas de familia. Hoy, Analía, que es mamá de nueve hijos -el mayor tiene 27 an~os, la menor 4-, vive en el barrio Lomas de Burzaco con su marido, Oscar, y los siete más chiquitos.

A su casa la levantaron dentro del terreno que comparten con Marisa, una de sus hermanas: gracias a un crédito de la Anses, pudieron construir la pequeña cocina y el baño de material; mientras que las dos habitaciones donde se reparte el matrimonio y los siete chicos y chicas, tienen techo y paredes de chapa.

Ni su marido ni ninguno de sus hijos terminó el secundario. Ella hizo la primaria y la secundaria en una escuela especial: "Tenía problemas de aprendizaje, igual que dos de mis hijos", contó. El sustento de la familia es, principalmente, la pensión para madre de más de siete hijos que recibe. "Mi marido trabaja haciendo changas como pintor, pero a veces tiene trabajo y a veces no", dijo Analía. Hace meses que no pueden pagar la luz, tienen gas de garrafa y el baño es de pozo. ¿Hubo momentos en que estuvieron mejor? "Nosotros siempre estuvimos igual. Por más trabajos que le salgan a mi marido, nunca llegamos", respondió.

Analía con tres de sus nueve hijos, en la puerta de su casa en Burzaco
Analía con tres de sus nueve hijos, en la puerta de su casa en Burzaco

Los hijos más chiquitos almuerzan en la escuela -en enero, empiezan la colonia, donde también recibirán esa comida- y tres veces por semana van a los merenderos de Fátima y Nuestra Señora de Luján, que dependen de la Parroquia San Cayetano y son gestionados por Cáritas. "Me ayudan muchísimo", resumió Analía.

Un estudio reciente los define como pobres crónicos, es decir, aquellas personas que integran hogares con carencias persistentes que no pueden superarse aun bajo condiciones económicas coyunturales favorables y que suelen ser "heredadas" por la siguiente generación. La plataforma digital "Mapa de georreferenciamiento de la pobreza crónica en Argentina" elaborado por el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) , el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA (ODSA) y el Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (Cedlas), permite conocer con exactitud -por provincia, departamentos y radio censal- dónde se ubican esos hogares y la proporción que representan respecto de la población de cada municipio o barrio. El objetivo es contribuir al diseño de políticas efectivas que busquen erradicar la pobreza.

La plataforma pone la lupa sobre la desigualdad más invisible: desde la pobreza crónica que crece a la sombra de los distritos más prósperos hasta la que se ubica en aquellos históricamente postergados. Por ejemplo, si bien Almirante Brown tiene un índice moderado, algunas zonas, como la que vive la familia Challen es de muy alta a crítica.

Me gustaría que mis hijos terminen la escuela y que no le falten las cosas. Pero es difícil
Analía Challen

Marisa, una de sus hermanas, es mamá de cuatro hijas y corresponsable del merendero Nuestra Señora de Luján, que funciona de forma ininterrumpida desde hace ocho años. Allí están anotadas 60 familias. "Buscamos darles mucho más que la leche y el pan, acompañarlas y darles contención", explicó Marisa, que pasa gran parte de sus días capacitándose para reforzar el trabajo que realiza.

Con respecto a la labor de Cáritas, Laura Recabarra, directora de la diócesis de Lomas de Zamora (de la que depende Almirante Brown además de Presidente Perón, San Vicente, Esteban Echeverría, Ezeiza y Lomas de Zamora), detalló: "El primer desafío de nuestro acompañamiento es poder escuchar, ponerse en lugar del otro, vaciándose de los prejuicios. Eso lo machacamos todo el tiempo en los voluntarios". Y agrego´: "Siempre la asistencia inmediata es necesaria, pero el riesgo es pensar que eso es todo. El gran desafío es que las familias sean protagonistas de su proyecto de vida. Es un trabajo artesanal, no estandarizado. El vínculo y el proceso que hace cada familia es particular, y el trabajo en red con la comunidad y distintos actores es clave".

Las cifras de la pobreza crónica en Almirante Brown, Buenos Aires:

Distrito: Almirante Brown

Índice de pobreza crónica: moderado (9,25%). Hay zonas como Burzaco, donde es de alto a crítico

Hogares sin cloacas: 84%

Hogares con viviendas deficitarias: 23,26%

Niños y niñas que no van a la escuela: 4,33%

Hogares con jefa o jefe con primario completo o menos: 50,49%

Hogares con jefa o jefe con secundario incompleto o menos: 67,89%

Población sin obra social ni prepaga: 39,47%

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