Enfermedades endémicas. Cuáles son los otros males que preocupan en el país

Fuente: Archivo
Lorena Oliva
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13 de marzo de 2020  • 08:35

Mientras nuestro país no escatima esfuerzos para frenar el avance de la pandemia del coronavirus, hay otras afecciones que, de manera más o menos silenciosa, se ganaron un lugar en el calendario epidemiológico argentino . Se las considera enfermedades endémicas , lo que significa que tienen una circulación constante a lo largo del tiempo y de un modo bastante predecible, en una determina área o región.

Según el jefe del servicio de Infectología del hospital Santojanni, Pablo Scapellato, son endémicos el dengue, la enfermedad de Chagas y también el hantavirus , aunque tenga brotes den determinados momentos, ya que mantiene una circulación más o menos estable. También son endémicas la tuberculosis, la fiebre hemorrágica argentina y algunas formas de leishmaniasis y parasitosis .

La presencia más o menos estable de todas ellas podría hacer pensar que se trata de enfermedades desatendidas. Pero para Scapellato, también miembro de la Sociedad Argentina de Infectología, esto no es así.

"Endémica no es sinónimo de descuidada aunque es cierto que muchas de las enfermedades endémicas son enfermedades descuidadas. Son infecciones sobre las cuales la ciencia médica o la investigación no ponen muchos de sus recursos. Del mismo modo, también las decisiones políticas vuelcan pocos recursos hacia algunas enfermedades ", explica el médico infectólogo.

Otra de las enfermedades que, por estos días, preocupa bastante por su avance es el sarampión. Sin embargo, si nos atenemos a la definición de enfermedad endémica, no cuadraría como tal. " En el caso del sarampión no podemos hablar de endemia porque desde el punto de vista sanitario internacional, estamos aún considerados libres de sarampión en cuanto a su circulación, aunque es posible que esto sea modificado. Es cierto que es una enfermedad a la que nos estamos enfrentando ahora, sin que eso la convierta en una endemia", clarifica Scapellato.

A continuación, un breve repaso por las mencionadas enfermedades:

  • Dengue: es una enfermedad viral transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti. Cuando el mosquito se alimenta con sangre de una persona enferma de dengue y luego pica a otras, les transmite esta enfermedad. Se contagia a través del mosquito, nunca de persona a persona ni a través de objetos. Aunque es poco frecuente, las mujeres embarazadas pueden contagiar a sus bebes durante el embarazo.

Los síntomas son: fiebre acompañada de dolor detrás de los ojos, de cabeza, muscular y de articulaciones, náuseas y vómitos, cansancio intenso, aparición de manchas en la piel, picazón y/o sangrado de nariz y encías.

"Al contraer este virus, el cuadro es similar a la gripe, pero su principal diferencia es la ausencia del compromiso respiratorio algo como resfrío, faringitis o traqueobronquitis", grafica Gerardo Laube, infectólogo y docente de la Fundación Barceló.

No existe vacuna contra el dengue ni medicamentos que lo curen. Por este motivo, lo más importante es la prevención, eliminando los criaderos de mosquitos.

Los últimos datos oficiales dan cuenta de 680 casos autóctonos, aunque es altamente probable que el número sea más elevado, ya que muchas personas que presentan síntomas leves no realizan consulta médica.

  • Chagas: se trata de una enfermedad causada por un parásito llamado Trypanosoma cruzi. Aunque generalmente es asintomática, puede presentar complicaciones cardíacas y digestivas. La principal vía de transmisión al ser humano es la vinchuca, que se alimenta de la sangre de personas o animales que tengan ese parásito. También existen otras formas de contraerla, ya sea durante la gestación o por vía transfusional, por trasplantes de órganos de personas infectadas o por vía oral.

"La transmisión madre-hijo es un enorme problema sanitario en las grandes ciudades, como Buenos Aires. Debemos estudiar la presencia de Chagas en las mujeres embarazadas, para así luego buscarla y tratarla en el niño, ya que es la mejor oportunidad de curarla", agrega Scapellato.

Es común que la enfermedad pase inadvertida aunque en algunos casos puede presentar cuadro febril prolongado, aumento del tamaño del hígado, del bazo y diarreas. El tratamiento es gratuito y consiste en la toma diaria durante dos meses de un medicamento que elimina los parásitos.

Se puede prevenir manteniendo el orden en el hogar y alrededores, ventilando diariamente, tapando grietas en techos y paredes, etc. Según datos de la OPS, se estima que hay 1.600.000 infectados en el país.

  • Tuberculosis : se trata de una infección contagiosa que se transmite por el aire. Afecta principalmente los pulmones y se propaga al toser, estornudar o escupir. Los síntomas de la tuberculosis pulmonar son tos persistente, fiebre, sudoración nocturna y pérdida de peso. Se trata con medicamentos. El tratamiento dura, como mínimo, seis meses.

"Es muy importante cumplir las indicaciones médicas y el tiempo de tratamiento, ya que la incorrecta toma de medicación puede producir la aparición de un gran problema de salud, que es el desarrollo de tuberculosis resistente a las drogas", alerta el especialista consultado.

  • Hantavirus: es una enfermedad viral grave que es causada por el virus Hanta. Los ratones silvestres (colilargos) son el reservorio del virus y lo transmiten a las personas por inhalación, contacto directo y mordeduras. También se transmite entre personas por el contacto directo.

Sus síntomas se parecen a un estado gripal: fiebre, dolores musculares, escalofríos, cefaleas, náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea. Después de algunos días puede haber dificultad respiratoria, que puede llevar a la muerte si la persona no es atendida a tiempo. No tiene un tratamiento específico. Puede prevenirse evitando el contacto con roedores.

  • Fiebre hemorrágica argentina: conocida como "el mal de los rastrojos", es una afección provocada por el virus Junín, que lo transmiten roedores del campo. Sus síntomas son fiebre, decaimiento y dolor de cabeza. También dolores musculares, de articulaciones, vómitos, náuseas y mareos. La principal medida de prevención es una vacuna, que debe ser aplicada en determinadas poblaciones consideradas de riesgo: personas que vivan en zona endémica, trabajadores, estudiantes y profesionales del agro.
  • Leishmaniasis: se trasmite por la picadura de insectos flebótomos presentes principalmente en zonas selváticas. Se trata de una enfermedad endémica que durante mucho tiempo había estado directamente vinculada con la pobreza, aunque en los últimos años, a partir de ciertos cambios sociales y climáticos eso está cambiando. En algunos casos afecta la piel de la persona infectada y, en otros, afecta a los órganos.

Los síntomas son fiebre prolongada, aumento abdominal, pérdida de apetito, disminución de peso, tos seca, diarrea y vómitos. Existe medicación para su tratamiento aunque en algunos casos requiere internación.

Algunas instituciones que trabajan para contener, prevenir y erradicar estos males son:

Fundación Mundo Sano: www.mundosano.org

Sociedad Argentina de Infectología: www.sadi.org.ar

Cruz Roja Argentina: www.cruzroja.org.ar

La Higuera: www.lahigueraong.org.ar

Fundación Huésped: www.huesped.org.ar

Fundación Barceló: www.barcelo.edu.ar

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