Hermanas. "Uno está más atento a lo que le pasa al otro"
Paula García Haymes y su familia modificaron la dinámica para incluir a Carolina, que es sorda
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Carolina está oralizada, aprendió a hacer sonidos, lee los labios y está totalmente conectada con el mundo oyente.
“Desde muy chiquita, yo incorporé que hay gente distinta, personas con más dificultades y que hay que ayudarlas. A partir de esta experiencia, uno está más atento a lo que le pasa al otro y desarrolla más la paciencia”, cuenta Paula.
Y agrega: “Ahora mis hijos no le tienen miedo a ninguna discapacidad. Ellos van a escuelas que integran. En mi familia aprendimos que hay diferencias, pero se pueden sortear y se puede tener una relación muy linda con la persona”.
Un moderador en las reuniones
Carolina pensó que nunca iba a tener novio, pero cuando lo conoció a Maxi, se enamoró y se casó. Él también es sordo y juntos tuvieron tres hijas oyentes.
Para incluir a la pareja en las reuniones familiares, las hermanas cuentan que siempre se debe seleccionar a un moderador entre los participantes de la comida. Esa persona es la encargada de ordenar la conversación para que Caro y Maxi puedan seguir los labios y participar. Todos tuvieron que aprender a modular bien.
La discapacidad de Carolina no es un impedimento para compartir diferentes actividades con su hermana. “Nos reunimos todos los domingos, paseamos con los chicos, hacemos picnics, vamos a andar a caballo y nos encanta jugar a las cartas”, detalla Paula.
Cantar es una actividad que comparten mucho en familia. Paula cuenta que Caro solía tocar la pandereta para estar incluida en la reunión. La primera vez que la escuchó cantar el himno argentino fue muy emocionante.
“Caro fue sorteando las dificultades para comunicarse. Mis amigas cuando venían a casa modulaban más que yo”, relata Paula.
Las hermanas también cuentan divertidas la anécdota del día que Caro le dijo a un profesor de la secundaria que no le entendía lo que decía por su bigote. Al día siguiente el docente fue a dar clase afeitado.
Paula tuvo que aprender a contextualizar sus emociones porque Carolina es muy observadora. “Ella siempre se da cuenta cuando algo te pasa porque está muy atenta a los gestos”, dice.
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