
Ideas para una mejor educación
En primer lugar y aunque suene obvio, las escuelas siguen siendo el instrumento principal para una buena educación. En localidades donde la pobreza es mayúscula la escuela es mucho más que un lugar de enseñanza, es un lugar de contención social. Cuando se trata de escuelas rurales el sinónimo es problemas de infraestructura. Sin infraestructura es muy complejo pedir calidad educativa (así como sin alimento es imposible que los alumnos puedan aprender).
En segundo término son fundamentales directores y docentes bien capacitados, confiando en sus capacidades y ayudándolos a dirigir. Un directivo de escuela líder contagia y conforma equipos de docentes líderes, y entre ambos contagian a la comunidad de padres, que son fundamentales para que el proyecto de la escuela sea exitoso.
En tercer lugar es necesaria la universalización de la escuela inicial o jardín de infantes. Esto está en la ley nacional (y muchas provinciales), pero en la práctica no se cumple integralmente. Si los chicos comienzan su educación a partir de los 3 o 4 años van a tener mucho más estimulo de aprender y van a hacer una primaria con mayor éxito, lo cual redundará en mejorar los índices del secundario.
En cuarto lugar la calidad del aprendizaje (es decir, la búsqueda de impacto de una buena educación). Ese es nuestro plan de llegada. Pero para tener buena calidad necesitamos buenos resultados, constante medición, no solamente de los alumnos, sino también de los docentes y las escuelas, y así poder estimularlas, premiarlas y seguir su desarrollo.
Sumemos a estas propuestas la ampliación de la jornada escolar. Necesitamos más educación y formas de enseñar modernas que seduzcan a los alumnos. La jornada es corta, los alumnos se ausentan en forma alarmante, muchos docentes faltan. Si necesitamos mejorar, necesitamos más y mejor educación.
Y por último proponemos un gran compromiso de responsabilidad de la sociedad civil toda con la educación. La obligatoriedad de la primaria y secundaria debería conducirnos a no tolerar un niño o adolescente en la calle en época escolar.
1
2Tiene 17 años, es de Caballito y merienda con chicos que vivieron en la calle: “Los ayudo a pensar un futuro distinto”
- 3
María Migliore: “El solo hecho de crecer en un barrio popular define tu trayectoria de vida”
4“Sueño con verlo nadar en un Juego Paralímpico”: la campaña de una madre para que su hijo haga un tratamiento clave



