Nuevo Sol: un modelo de capacitación e integración
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BAHIA BLANCA.- La panadería Nuevo Sol ha permitido la incorporación al campo laboral de 25 jóvenes con discapacidades mentales leves a moderadas, convirtiéndose en un modelo de capacitación e integración. "Damos la oportunidad para que la comunidad valore a la persona discapacitada, tratando de no destacar lo que falta, sino lo que cada uno de los chicos tiene y potenciarlo", afirma Celia Inés Conte de Barbieri, una de sus fundadoras y madre de uno de los operarios.
"La idea surgió cuando todos los padres con chicos que presentaban distintas discapacidades integramos la Comisión Municipal del Discapacitado, creada en 1993. Entonces se creo la Comisión de Salida Laboral -recuerda-. Hicimos propuestas de todo tipo, hasta que nos enteramos de la existencia de una panadería atendida íntegramente por discapacitados en Buenos Aires."
Nacía así el proyecto bahiense. "Comenzamos con 10 chicos y la ayuda de la parroquia del Buen Pastor, de Cáritas, que nos facilitó sus instalaciones, donde el maestro de pala también les enseñó el oficio. El equipo de trabajo lo integraba también una psicóloga -cuenta-. Dos años mas tarde pudimos conseguir la casa propia y así conformar un equipo con chicos provenientes de distintas escuelas especiales de Bahía Blanca, integrando un grupo de 25 personas, orientados también por un profesional panadero."
La experiencia ha sido muy rica, asegura. "Los mismos chicos llevaban los panes y facturas en canastos a venderlos por el barrio. La gente fue conociendo su producto y con el tiempo nos dimos cuenta de que seguirá siendo un espacio de contención, integración y socialización. El efecto es multiplicador porque el beneficio que recibe el operario se transfiere a la familia."
Los operarios reciben cada dos meses un sueldo, tienen sus cuentas abiertas en los bancos y lo reciben acompañados por su padres y tutores, y se les enseña el manejo del dinero. "El mes que no lo reciben, la panadería les entrega el plus de peculio, con lo cual tienen garantizado un ingreso mensual", acota la presidenta de la cooperadora del Taller Protegido de Producción Panificadora Nuevo Sol, Clelia Martínez de Fernández.
La panadería funciona en Italia 247 de esta ciudad, y los productos son comercializados en las góndolas de la Cooperativa Obrera, además de la venta a domicilio que realizan los propios chicos, movilizándose en grupos. Un ejemplo de integración y contención.



