A los 78 años, murió Sol LeWitt, un pionero del arte conceptual
Fue el creador de los murales efímeros
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NUEVA YORK.- El artista estadounidense Sol LeWitt, uno de los máximos exponentes del arte conceptual y un visionario para quien "la idea es la máquina que hace el arte", falleció anteayer en Nueva York a los 78 años de edad, víctima de un cáncer.
LeWitt trabajó en dos y tres dimensiones; creó desde coloridos murales de motivos geométricos hasta estructuras modulares, cimentadas a partir de la repetición de cubos o la progresión de formas geométricas.
Quizá sea por la simpleza de formas que a LeWitt también se lo conoce como un artista minimalista, pero su obra se inserta dentro del arte conceptual. De hecho, LeWitt sostenía que la idea en el arte tiene más importancia que la ejecución o la estética de la obra. De allí que trabajara en bocetos para que sus colaboradores los ejecutaran siguiendo meticulosamente sus instrucciones. Los críticos se burlaban a veces de que el artista viajara a ver sus exposiciones para enterarse él también de cómo habían quedado sus creaciones.
LeWitt era lo contrario del artista estrella. Trataba de borrar cualquier interés en su persona para subrayar su obra. Rechazó premios; era reacio a brindar entrevistas y odiaba ver su foto publicada en los diarios.
Hijo de inmigrantes judíos rusos, Solomon LeWitt comenzó experimentando con dibujos sobre la pared a mediados de los años 60 a partir de obras ejecutadas por sus asistentes. El artista llegó a idear unos 1200 murales efímeros, que debían ser destruidos o borrados una vez finalizada su exhibición. Cimentados con colores básicos, la pintura era aplicada en forma directa en la pared y, según el artista, no debían ser interpretados como un cuadro individual, sino como parte de la arquitectura de la sala.
Entre diciembre de 2001 y marzo de 2002, la Fundación Proa organizó en Buenos Aires una muestra del artista. Sus wall drawings se conservaron en la institución de La Boca.
Carrera en Nueva York
Nacido en 1928 en Hartford, Connecticut, LeWitt estudió arte en la Universidad de Syracuse, donde se recibió en 1949. Una vez le confesó a un periodista que había optado por el arte, "ya que no sabía qué más hacer". Tras haber servido en el frente durante la Guerra de Corea, entre 1951 y 1953, se instaló en Nueva York, donde tuvo diversas ocupaciones, incluida la de recepcionista nocturno del MoMA. Fue diseñador gráfico y pasó por las influencias del grupo De Stijl, el constructivismo y la Bauhaus.
Fue en Nueva York donde desarrolló la mayor parte de su carrera, inmerso en una comunidad de prominentes artistas, como los escultores Eva Hesse y Dan Flavin. Debutó en 1965 en la galería John Daniels de Nueva York y desde entonces su obra ha sido exhibida en casi un centenar de galerías en Estados Unidos, Europa y el resto del mundo. Pasó parte de la década del 80 en Italia y a su regreso se instaló en Connecticut.
LeWitt deja una esposa, Carol, dos hijas, Sofía y Eva, y un extenso legado en las colecciones de los museos más importantes del mundo. El Museo de Arte Moderno de Nueva York, la Tate Gallery de Londres, el Centro Pompidou de París y el Stedelijk Museum de Amsterdam, le dedicaron muestras antológicas.



