A los 91, Sabato, fiel a sí mismo

Rodeado de familiares y amigos, esta vez no recibió llamadas de autoridades
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25 de junio de 2002  

Este año no recibió ni la visita del presidente de la Nación, ni la del jefe del gobierno porteño, ni hubo llamadas de ninguna autoridad política. En su 91° cumpleaños, Ernesto Sabato estuvo arropado por el amor de sus familiares y amigos. En su casa de Santos Lugares, el autor de "El túnel" derrochó buen humor y cariño, con la mirada puesta en un nuevo viaje.

Ayer, su renovada energía estuvo también cargada del afecto y la admiración recogidos durante su reciente viaje a España y Francia, donde universidades, académicos y estudiantes le tributaron reconocimientos, hace poco más de un mes.

Posiblemente en septiembre, Sabato -acompañado por su íntima colaboradora Elvira González Fraga- volverá a partir rumbo a España, donde la Universidad Carlos V, de Extremadura, quiere rendirle otro reconocimiento.

Está claro que el reciente viaje lo ha vivificado. Porque ayer era notable verlo sonreír, sin ese agobio que se lee en su mirada cuando se le pregunta por la realidad argentina y el rumbo del mundo. La primera llamada, temprano por la mañana, fue la de su amigo el premio Nobel de Literatura José Saramago, que invitó al autor de "Heterodoxia" a conocer su casa en la isla canaria de Lanzarote.

Otras llamadas de amigos entrañables, de las que dio cuenta su joven asistente, Diego Curatella, bisnieto del escultor Curatella Manes, fueron las de Augusto Roa Bastos, Luis Eduardo Aute y Mercedes Sosa. A media tarde aún quedaban unos cuantos mensajes sin oír.

¡Que viva Sabato!

A las seis de la tarde en punto, el austero comedor diario de la casa de Santos Lugares se inundó de música mexicana. Un grupo de mariachis -regalo de cumpleaños de Gladys, su fiel cocinera desde hace 30 años- le dedicó una serenata, cuyo ritmo Sabato acompañó con el cuerpo y las palmas. "Conmueve estar con usted", le dijeron los mariachis.

El año último, la música había llegado de la mano de un gaitero. Y hace mucho tiempo, Iris Scaccheri le regaló una danza al aire libre en el patio de la casona.

Vestido con jeans, un suéter azul marino y una camisa color mostaza, Sabato dijo a LA NACION: "Después de tantos cumpleaños, tengo tantos regalos que me da vergüenza".

La escritora Julia Constenla, viuda de Pablo Giussani, le obsequió una botella de lemoncello. Pero hubo, además, vino tinto y música y ropa, como se sabe, en color bordó, su preferido. El doctor Abraam Sonis lo felicitó por su aspecto saludable y le dijo: "Hay que resistir". A lo que Sabato respondió sonriente: "¡Oh!, si yo resisto mucho".

La pintora Silvina Benguria, el compositor Ben Molar, el agente literario Willie Schavelzon -a punto de radicarse en Barcelona- y su esposa, el escritor Miguel Wiñazki y su mujer, Ketty De Luggi y Ana María Novick, fueron algunos de los visitantes de este año. Pero, como señaló una de sus más antiguas amigas, "faltó bastante gente del elenco estable". Es que Sabato comenzó anteayer a recibir felicitaciones y visitas. Y luego de algunos fastidios provocados por una muela que lo tuvo a maltraer, decidió anticipar los festejos.

Hubo, en cambio, algunas visitas no habituales. Como la del embajador Daniel Elizabe, a quien los Giussani y los Sabato (cuando vivía Matilde Kuminsky) conocieron en Italia, hace 20 años.

Estuvieron sus nietas y sus bisnietos y esos jóvenes que, venidos de distintos puntos de la geografía urbana, lo visitan, de tanto en tanto, sin esperar a que llegue su cumpleaños.

Como Pilar Grunauer y Marcelo Torres, de esta ciudad: "Lo vemos muy contento después del viaje. El siente que afuera lo esperan y eso le gusta". Matías Maldonado (25 años), de Llavallol; Nahuel Garello (21), de Pablo Podestá, y Tomás Aiello (26), coincidieron en que Sabato representa "la memoria; hablar con él es una experiencia inenarrable".

A las 19.30 apagó una velita en una torta que reproducía en miniatura dos de sus pinturas.

Como escribió Marguerite Yourcenar, también Sabato podría afirmar muy ufano: "Nunca creí que la edad fuera un criterio".

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