
Antonio Machado
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Imitación
Huye del triste amor, amor pacato,
sin peligro, sin venda ni aventura,
que espera del amor prenda segura,
porque en amor locura es lo sensato.
Ese que el pecho esquiva al niño ciego
y blasfemó del fuego de la vida
de una brasa pensada, y no encendida,
quiere ceniza que le guarde el fuego.
Y ceniza hallará, no de su llama,
cuando descubra el torpe desvarío
que pendía, sin flor, fruto en la rama.
Con negra llave el aposento frío
de su tiempo abrirá. ¡Desierta cama,
y turbio espejo y corazón vacío!
De: Poesías, editorial Losada
Adn Antonio Machado
Sevilla, 1875 - Collioure, 1939
Aunque como casi todos los poetas de su época acusó cierta influencia del modernismo hispanoamericano liderado por Rubén Darío, Machado, en línea con la llamada generación del 98, se mantuvo, desde Soledades (1903), al margen de esos fulgores prestigiosos y desarrolló una poética más íntima, de cuño por momentos filosófica, atenta a los datos de la realidad.
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