
Apareció la escultura de Rodin, robada del Museo de Bellas Artes
Glusberg demoró 38 días en informar a Interpol y a la Justicia el hallazgo de la valiosa obra
1 minuto de lectura'
La historia parece inverosímil: la obra "Estudio de manos para El Secreto", de Auguste Rodin, que había sido robada el 29 de mayo último del Museo Nacional de Bellas Artes, fue recuperada por una anticuaria que la recibió de un cartonero por $ 50. Y que después llamó a un profesor de historia del arte para que éste entregara la valiosa pieza a las autoridades del museo.
La versión fue relatada ayer por el director del museo, Jorge Glusberg, que no comunicó a Interpol ni a la Justicia que desde hace 38 días la pieza está en su poder. El robo era investigado por la fiscal de la causa, Dora Olivieri.
"Todo este tiempo decidimos mantener en secreto el hallazgo pues no sabíamos si se trataba de la obra original o de una posible copia", justificó Glusberg, en diálogo con LA NACION. Y señaló que el museo encargó peritajes a expertos nacionales y extranjeros.
"El 7 de agosto un hombre que nunca había visto se presentó en mi despacho con su abogado. Dijo llamarse Carlos María López Ramos. Nos entregó la estatuilla y una carta en la que explicaba cómo una ex alumna había recuperado la obra", relató el director del museo.
"Durante estos días -continuó- se consultó a la Comisión Nacional de Energía Atómica, que realizó una investigación comparativa de muestras de material de la obra, y a expertos que confirmaron la autenticidad de la pieza."
Pero, al parecer, las explicaciones de Glusberg no fueron convincentes. Ayer, personal de la comisaría 19a., donde había sido radicada la denuncia por el robo, se acercó al museo para pedirle explicaciones al director por el silencio guardado.
"No es una obligación legal noticiar al fiscal. Ahora el museo quiere que la Justicia comience una investigación", dijo Martín Clemente, abogado del estudio de Alfredo Iribarren y representante legal de Glusberg.
"Estudio de manos para El Secreto" es una escultura en fundición de bronce donada al museo por Mercedes Santamarina en 1970. Es una obra no numerada originalmente por la fundidora francesa y por esa razón su valuación actual en el mercado ronda los 10.000 dólares.
La obra había sido robada el 29 de mayo cuando era exhibida en la sala de arte europeo, en la planta baja del museo, cerca de los baños.
Oportunismo
Ayer, Glusberg y Jorge Carman, vocero del secretario de Cultura, Torcuato Di Tella, explicaron en una conferencia de prensa cómo recuperaron la obra de Rodin. Aprovecharon la ocasión para anunciar un nuevo sistema de seguridad y alarmas que en los próximos meses se instalarán en las salas de Bellas Artes.
"Hace meses que estamos relevando la seguridad en los museos para ajustar las medidas de seguridad existentes a parámetros internacionales", contó Carman.
La pieza de Rodin, que actualmente está en el despacho de Glusberg, no será exhibida al público hasta que se instale el sistema de sensores electrónicos.
"Hasta ahora tenemos cuatro presupuestos para incorporar sensores láser al sistema de seguridad del Museo de Bellas Artes. Ya está la decisión tomada, no importan los costos", dijo el vocero Carman. Y adelantó que el mismo criterio se adoptará con los restantes museos nacionales.
Carman aseguró que la Secretaría de Cultura estaba al tanto de la aparición de la obra de Rodin y que esperaba la confirmación de los expertos para certificar la autenticidad de la obra.
"Preferimos no dar intervención a la Justicia hasta asegurarnos de que la pieza fue realmente la que sustrajeron del museo", afirmó a LA NACION el director de Patrimonio Histórico y Museos, Américo Castilla.
Anticuarios
Consultado por LA NACION, el presidente de la Asociación de Anticuarios de San Telmo, Juan Carlos Maugeri, explicó que el procedimiento habitual cuando se descubre que alguien ofrece una pieza robada es formular una denuncia policial.
"Normalmente, entre los anticuarios, cuando roban alguna pieza de arte, nos enviamos fotos para que cada casa pueda reconocer la obra que desapareció. En el caso de "Estudio de manos para El Secreto", no fue necesario por la difusión periodística que se le dio al robo. La historia del hallazgo me parece algo traída de los pelos", sentenció Maugeri, cuya entidad reúne a 270 anticuarios.
El hallazgo de la obra de Rodin fue descripta por el historiador de arte López Ramos en la carta que le entregó al director del museo y que éste ayer se encargó de difundir.
"La señora Marta Ruth Schwartz -dice el escrito- recibió en su local de la calle Paraguay 1514 la visita de un curioso personaje, con vestimentas roídas por el mal uso y el tiempo, con un olor pestilente producto de todas las mezclas de humores que despide el cuerpo humano. El andrajoso le mostró la obra y Schwartz atinó a darle unas monedas... Después, sin poder cambiar otras palabras, el andrajoso huyó con las monedas."
López Ramos asegura que "el sábado 2 de agosto, por la mañana, regresó el individuo al local. Volvió a mostrar la obra, siempre con intención de obtener algo por ella. La propietaria del local tomó la obra entre sus manos, a la vez que le mostraba al mendigo un billete de $ 50. Una vez más fue colmada su capacidad de asombro, ya que el mendigo le arrancó el billete de las manos y abandonó precipitadamente el local, dejando la obra en poder de Schwartz".



