
Cedió el patio de un colegio y hubo tres alumnas heridas
El pozo tenía tres metros de profundidad
1 minuto de lectura'
Una mujer apareció desesperada y comenzó a buscar entre los alumnos. Como ella, decenas de padres salieron ayer corriendo de sus trabajos apenas escucharon que en el patio del colegio donde sus hijos cursan el secundario se abrió un pozo de más de tres metros de profundidad y 1,5
- de diámetro. Y que, en el agujero, habían caído tres adolescentes.
Eran las 9.20 y estaba terminando el primer recreo en el Colegio Mariano Moreno (Rivadavia 3577), de Almagro. Los chicos volvían a las aulas. De repente, tres alumnas de segundo año "se hundieron en el medio del patio, como si las tragara la tierra", contó uno de los compañeros de las chicas que, aunque fueron hospitalizadas, sufrieron golpes y raspones.
Andrea Schaffino, Victoria Buezas y Guadalupe Correa fueron trasladadas al Hospital Durand y al Ramos Mejía; al mediodía, ya habían sido dadas de alta. El accidente podría haber sido más grave, pero, según los testigos, el barro ayudó a que las alumnas no sufrieran tanto el golpe.
El Mariano Moreno -un histórico colegio nacional que hoy funciona en jurisdicción porteña- tiene cerca de 1000 alumnos y acaba de cumplir 90 años; depende del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Allí funciona también el Instituto Joaquín V. González, de escolaridad terciaria.
Aunque el derrumbe sorprendió a padres, docentes y autoridades, todos consideraron que era previsible. "Estaba cantado", dijo un preceptor cuando vio lo que pasaba, según contaron varios alumnos a La Nación .
"Cuando no se cae un pedazo de yeso del techo, llueven dos gotas y se inunda la escuela. Yo no vuelvo más a este colegio. Me cambio", protestó Laura, de 15 años. Su madre, Patricia Elizalde, agregó: "Yo estoy en favor de la educación pública y la defiendo. No quiero tener que pasar a mi hija a un colegio privado", decía resignada.
El insólito hundimiento generó un gran revuelo en el colegio y dejó al descubierto su mal mantenimiento. En señal de queja, los alumnos organizaron una sentada en la calle -en Rivadavia al 3500- y generaron problemas en el tránsito.
Las instalaciones fueron clausuradas ayer por el juez en lo correccional Luis Schelgel, que inició una investigación. "No vamos a reanudar las clases si existe algún tipo de peligro", dijo ayer el secretario de Educación porteño, Daniel Filmus. Para que los alumnos no pierdan horas de estudio, el funcionario dijo que podrían ser derivados a otros establecimientos.
El accidente fue el disparador de una serie de quejas y reclamos de padres y alumnos indignados que repetían que la infraestructura del colegio "es un desastre".
También, dejó al descubierto otra situación: según las autoridades porteñas, el 90% de los colegios públicos necesita ser sometido a revisión técnica integral (ver nota aparte).
"Las escuelas medias están muy abandonadas", reconoció Filmus a La Nación . Por otro lado, la vicejefa de gobierno porteño, Cecilia Felgueras, afirmó ayer que iniciará sumarios administrativos para deslindar responsabilidades por el derrumbe.
Las razones
Pero, ¿qué ocurrió? Según Luis Rey, director de Infraestructura y Mantenimiento Escolar de la Ciudad de Buenos Aires, "el hundimiento que se produjo era imprevisible" y se debió, en principio, a "una filtración de desagües cloacales y caños de agua". Y dijo que, "según informó la directora del colegio, en 1998 se asignó un millón de pesos para obras, pero no se ejecutaron y el año pasado sólo se realizaron trabajos menores".
El presupuesto de 2001 para el Mariano Moreno -aclaró Rey- prevé una partida de 730.000 pesos. Rey reconoció que "el estado de obsolescencia en el que se encuentra el edificio es manifiesto". Y agregó que pedirá un informe para ver si hubo negligencia.
Una historia de prestigio
"Es un magnífico edificio, construido de acuerdo con todas las reglas de la higiene escolar", decía el diario La Razón en 1922, en referencia a la actual sede del Colegio Mariano Moreno, a la que la escuela se mudó en 1910.
Creado en 1898 como sección Oeste del Colegio Nacional Central de Buenos Aires, empezó a funcionar en Belgrano 2189, con 278 alumnos y unos 28 profesores. Sólo en 1910 recibió el nombre que hoy tiene y el edificio de tres plantas que ocupa.
El colegio tiene una historia de innovación pedagógica: los gabinetes y laboratorios, la nutrida biblioteca y el consultorio y sala de primeros auxilios fueron novedosos para su tiempo.
Por sus aulas pasaron quienes se convertirían en personajes públicos: el ganador del Premio Nobel Luis Federico Leloir, el ex presidente Arturo Frondizi, Alvaro Alsogaray. "En mi visión del mundo, de la vida, nada fue tan importante como mi paso por el Mariano Moreno", dijo recientemente a La Nación el ex jefe de gabinete Rodolfo Terragno, quien junto con el autor de la entrevista, Carlos Ulanovsky, también ex alumno, editó allí la revista escolar Orbe.
1- 2
Jacobo Bergareche: “Mis novelas son simplemente un espejo para que el lector se mire”
3Críticas de escritores y editores por la app “Ask This Book” creada por Amazon para Kindle
4“Aterrador y magnífico”: las revueltas en Irán, el nuevo foco de debate en redes sociales entre escritores e intelectuales


