Del lector al autor
Alfredo Sáinz
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<b> Escupir <br></br> Por Hernán Firpo <br></br></b>
La discusión acerca de si los blogs producen o no literatura a estas alturas parece irrelevante. Con Escupir, su primera novela, Hernán Firpo se suma a una lista cada vez más grande de autores que dieron el salto de la Web al papel y que reúne, entre otros, a Lola Copacabana -que ya publicó Buena leche-, Naty Menstrual (Continuadísimo) y Carolina Aguirre (Bestiaria).
En el caso de Firpo -nació y vive en Buenos Aires, trabaja como periodista en el diario Clarín-, Escupir se publicó por capítulos en el blog La Lectora Provisoria, aunque a la hora de llegar al papel el autor esquivó con éxito la autoedición y el mundo de las publicaciones pagas: su debut se concretó en Mondadori, uno de los sellos más prestigiosos del grupo multinacional Random House, dejando en claro que el mundo web va en camino de convertirse en semillero de las grandes editoriales, una especie de Club Parque, pero que en vez de formar jugadores para Boca o Argentinos Juniors termina abasteciendo de autores a Sudamericana y Planeta.
La novela está estructurada en dos partes muy diferenciadas. La primera cuenta la historia de Román, un hombre que acaba de separarse y que cuando se acerca a los cuarenta años emprende la reconquista de una noviecita de la adolescencia. Con un tono jocoso y una fuerte dosis de sexo -en una entrevista Firpo definió a su literatura como "costumbrismo hardcore"-, la novela cuenta la historia de un frustrado que ve cómo su vida empieza a estar signada por la impotencia.
La segunda parte de Escupir es posiblemente la más interesante. Con el título de "Diario de un escritor de ficción", Firpo narra en primera persona su devenir por las principales editoriales en busca de que alguien lea la historia de Román y, eventualmente, se decida a publicarla. En principio, este diario se podría leer como una crítica al funcionamiento de la industria editorial -con algunos momentos desopilantes-, aunque también puede ser abordado como una ficción en clave autobiográfica. En este caso, el personaje principal ya no es el Román de la primera parte sino el propio Firpo, y el primer texto termina de asumir su carácter de ficción cuando es leído por el editor Luis Chitarroni, que decide su publicación. Sin pretensiones teóricas, el "Diario" presenta la historia de un outsider del mundo literario y sus peripecias en la búsqueda de una editorial. Y a medida que avanza el relato, somos testigos de cómo el autor, antes "lector", se convierte en escritor.
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