
Dios, presente en las letras de tango
Dios, la fe y el tema religioso están presentes en no pocas letras de tangos y milongas.
Es el caso de Adiós, muchachos, tango que tan bien interpretó Carlos Gardel, que cantaron tantos otros artistas y tararearon tantos aficionados. Ese tango, escrito por César F. Vedani en 1927, trae una protesta resignada ante la muerte de la novia, a la que el protagonista dio su corazón: "... más el Señor, celoso/de sus encantos,/hundiéndome en el llanto/me la llevó". Y reconoce. "Es Dios el juez supremo./ No hay quien se le resista./Ya estoy acostumbrado su ley a respetar...".
Este tema dio origen a un libro reciente, En el nombre del Tango, en el cual Fernando Cautère, que estudió en el Centro Educativo del Tango, enfoca la temática religiosa en la poesía de esta música popular. A la vez, analiza el ambiente sociocultural porteño en que se fue gestando, la impronta religiosa en la campaña bonaerense, la llegada al país de congregaciones católicas europeas, las corrientes antagónicas anticlericales, etcétera.
El autor halla referencias a Dios en 11 de 44 temas editados de Enrique Santos Discépolo, de quien Enrique Sosa dijo en Tango y religiosidad popular : "Discépolo, pese a todo, cree en la Providencia divina, en su presencia concreta en la historia". En Uno, por ejemplo, dice "Pero Dios te trajo a mi destino". Y en Tormenta: "Aullando entre relámpagos, perdido en la tormenta de mi noche interminable ¡Dios! busco tu nombre".
El trabajo cita letras de autores más recientes, como Eladia Blásquez, que dice. "...porque en todo palpita la vida, sí, creo en Dios", u Horacio Ferrer, "Mi casa es donde canto porque aprendí a escuchar la voz de Dios que afina en cualquier lugar."
Prologa la obra José Gobello, para quien el tango no es ateo y opina que los caminos de Dios rara vez son directos; más bien avanzan como los ríos, entre escollos y meandros.
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Una oración interreligiosa por la paz en Medio Oriente se hará hoy, a las 20.30, en la basílica de San Nicolás de Bari, Santa Fe 1352, organizada por la Comisión de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso de la arquidiócesis porteña. Orarán el presbítero Claudio Uassouf, el rabino Sergio Bergman, de la Congregación Israelita; el sheij Ibrahim Gabr, del Centro Islámico, y el pastor evangélico Norberto Saracco.



