
Dos miradas originales sobre el norte argentino
Se exhiben obras de Gómez Cornet y de Gramajo Gutiérrez
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La muestra "Identidad y diferencia", que se exhibe en el Pabellón de las Bellas Artes de la Universidad Católica Argentina (UCA), ofrece las miradas de dos artistas argentinos, Ramón Gómez Cornet y Alfredo Gramajo Gutiérrez, sobre el centro y el norte del país, desde estéticas diferentes y muy personales, que se vinculan en su interés por representar esa geografía tan rica.
La exposición, curada por Cecilia Cavanagh, directora del pabellón, presenta más de 60 obras reunidas con la colaboración de coleccionistas. Se inicia con dibujos del pintor santiagueño Gómez Cornet, en los que la línea delimita las imágenes de niños y jóvenes con gran expresividad y sutileza, como en Niña trémula de frío .
La mayoría de los cuadros exhibidos del pintor santiagueño son retratos en los que la expresión de los rostros en un primer momento pareciera connotar un único sentimiento. Pero en la medida en que se demora la contemplación, se siente que también esa expresión puede sugerir tristeza, resignación, dolor, dignidad o algo de cada una de ellas. Así, las obras transmiten la profundidad de esos seres, como en Púber, El dolor en la mirada y en la fantástica Niña santiagueña .
Sumergirse en lo propio
Gómez Cornet nació en 1898 y murió en 1964. Está considerado uno de los precursores de la pintura moderna en la Argentina. Estudió en la Academia de Bellas Artes de Córdoba y en Europa. Si bien en 1921 presentó en nuestro país una exposición que evidenciaba influencias del cubismo y fauvismo, cuatro años después volvió a Santiago del Estero para sumergirse en su tierra natal con un lenguaje artístico propio que no cae en lo folklórico. En general, sus retratos presentan colores oscuros. La paleta se aclara en las naturalezas muertas que también se exhiben.
Gramajo Gutiérrez, que nació en Tucumán en 1893 y murió en la provincia de Buenos Aires en 1961, decía a sus alumnos: "Yo no pinto: documento". Uno de ellos, el escultor Juan Carlos Distéfano, lo considera un pintor "profundamente original", cuya pintura "de una dramaticidad contenida no apela nunca al sentimentalismo ni a una transcripción fácil de lo folklórico". Con una línea ceñida en el dibujo y minuciosidad en los detalles, el artista grafica con colores chillones y saturados el transcurrir de la vida en su tierra con sus ceremonias religiosas, muertes, fiestas y trabajo cotidiano.
En El velorio , un tríptico de 1918, hay profusión de color en los ponchos, polleras y mantones. La témpera Un camino recuerda a otras imágenes de la iconografía occidental sobre la escena bíblica de la huida a Egipto.
La muestra se puede visitar en avenida Alicia Moreau de Justo 1300 hasta el próximo lunes, de 11 a 19 (incluido sábado y domingo), y el martes, de 9 a 13.


