
El misterio que llegó del espacio
La nominación al Oscar en la categoría de mejor película para Sector 9 respalda la novedad de retratar a los alienígenas poniendo el acento en las miserias humanas
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Representan miedos, atraen estigmas y, como un espejo, devuelven la imagen que una cultura tiene del Otro. Un crustáceo de casi dos metros, refugiado en un gueto de Johannesburgo y apedreado por los nativos. Un reptil con piel de humano que conquista al hombre con fetiches de clase media. Los extraterrestres más recientes llegaron en cuerpos parecidos pero con objetivos muy distintos. La película Sector 9 (nominada a 4 premios Oscar, incluido el de mejor película), con sus seres acosados, y la remake de la serie televisiva V , con sus lagartos manipuladores, recuperaron a los alienígenas con cara y aspecto de reptil y dejaron atrás al hombrecito de ojos saltones que tuvo su último momento de gloria con Los expedientes secretos X . Vapuleado por muchos y amado por otros, este subgénero de la ciencia ficción basado en el protagonismo de "marcianos" aún sirve para construir las otredades de la época.
Según el especialista Pablo Capanna, "el tratamiento del tema oscila entre lo apocalíptico y lo mesiánico, sobre todo después de que se abandonara la corriente humanista de los años 60. O son sobrenaturalmente buenos, como E.T. o los de Encuentros cercanos del tercer tipo , o resultan demoníacos, como en Alien ". Los extraterrestres no conocen matices y se ubican en los extremos; en esa línea, la última novedad la presentaba Los expedientes secretos X , la serie televisiva que combinó el recelo ante los alienígenas con el complot político, el pacto con sectores de poder e invasión sotto voce .
Con Sector 9 y V , los visitantes del espacio exterior adoptan otros estilos. Por un lado, la película del neozelandés Neill Blomkamp construyó al alienígena como víctima y puso el acento en las miserias humanas y el apartheid ; por el otro, la serie V versión 2009 retomó la idea más conservadora del extraterrestre como amenaza. En V , desde el primer capítulo se organiza una resistencia a esos reptiles con piel de humano. Con recursos de marketing político, la líder de los invasores vende su llegada a la Tierra como un pasaje directo a la civilización y la paz eterna. Casi un paraíso. Una ocupación disfrazada de solidaridad pacífica que, en cierto punto, recuerda el accionar de Estados Unidos en Medio Oriente. Seres extraños, a los que se supone más avanzados, ingresan en tierras ajenas y reparten sus "beneficios". Ocultan su verdadera intención: quedarse con la Tierra y arrasar con los nativos.
A lo largo de la historia del cine y la televisión, los extraterrestres han aparecido en numerosas oportunidades. En ese recorrido, estos seres mostraron cómo las distintas sociedades hablaban de lo diferente y de lo desconocido en la cultura de masas. Según el contexto político, también han reflejado el clima de época. "Cuando los niveles de angustia crecen, como después del 11-S, reaparecen los monstruos, y cuando renace la esperanza, se vuelve a confiar en un ´contacto´ enriquecedor para nuestra especie -apunta Capanna-; en realidad, el extraterrestre es una metáfora del otro y de la cultura ajena."
Hoy, el avance de los efectos especiales está al servicio de la construcción de cuerpos verídicos: cualquier raza de extraterrestres puede componerse hasta el colmo de lo verídico. Sin embargo, la clave de su verosimilitud reside en la historia de la que forma parte. Mientras que V se diluye en la lectura política, Sector 9 , pese a su novedad, continuó en una línea ya transitada en 1988 por la serie Alien Nation , que mostró a los extraterrestres como seres perseguidos por encarnar la diferencia. Para Alejandro Agostinelli, autor de Invasores, historias reales de extraterrestres en la Argentina (Sudamericana), "los extraterrestres son un espejo donde se proyecta todo lo que nos pasa: lo triste, lo alegre, el horror, los sueños. Funcionan como un condensador".
La diversidad en su apariencia y simbología ya estaba presente en tiempos de la Guerra Fría. Así, en medio de films como La guerra de los mundos (1953) e Invasión de los ladrones de cuerpos (1956), donde los extraterrestres invadían la Tierra para terminar con la raza humana, El día que la Tierra se detuvo despuntaba en 1951 con aires frescos. El director Robert Wise proponía una nueva mirada: el punto de vista del extraterrestre. Capanna rescata el valor de este film: "Quizá su mayor mérito era la extrañeza del personaje, pero también su humanidad. Durante mucho tiempo, los extraterrestres de la ciencia ficción habían sido monstruos, y éste era una suerte de ángel justiciero".
La temática fue retomada más tarde y, en la década del 70, dos films dividieron el territorio. Encuentros cercanos del tercer tipo (1977) profundizó la idea del extraterrestre mesiánico; en la vereda de enfrente, Alien (1979) prolongó la idea del alienígena monstruoso, movido por el hambre de destrucción.
En los últimos años, Hollywood propuso la remake de La guerra de los mundos , a cargo de Steven Spielberg, y Señales , por M. Night Shyamalan. En la era posterior al 11-S, la tranquilidad es amenazada por seres a los que apenas se les ve la cara y que atacan de repente. Lo terrorífico llega de otras tierras y es un sujeto al que apenas se comprende. El otro aparece en el escenario cotidiano y lo perturba. Podría decirse que ahora Medio Oriente encarna la alteridad de otro planeta.
Los nuevos alienígenas se inscriben en líneas abiertas años atrás, en una mitología que mezcla literatura, cultura popular, política y religión. En un proceso de retroalimentación entre ficción y realidad, adquieren, según los distintos contextos, diferentes características. El extraterrestre de cabeza grande y ojos abismales se emparenta con los relatos de quienes dicen haber sido abducidos, en la década del 60. Agostinelli señala el correlato ficcional. "Antes de la primera descripción de un extraterrestre gris -dice- , en el caso de Betty y Barney Hill (primer gran caso denunciado de abducción en Estados Unidos), hubo un capítulo de la serie Rumbo a lo desconocido que presentó a un ser similar al que luego fue descripto por los Hill." Martin Kottmeyer, investigador y ex ufólogo, descubrió en aquel momento que la descripción de los alienígenas se había sumado al testimonio del matrimonio una semana después de que se emitiera un capítulo en particular de la serie televisiva. El hombrecillo gris saltaba de la pantalla a la realidad. La invasión extraterrestre se ponía en marcha.
A lo largo de la historia, en esa relación entre la ficción y la realidad, los relatos dentro de la ufología avanzaron en sintonía con los cambios de la narrativa ficcional. " V , en su momento, tuvo un impacto bastante profundo en la cultura. Se reflejó en la realidad. Empezaron a aparecer personajes que decían ver seres reptiloides, sobre todo en el ambiente más religioso de la ufología. El reptileano pasó a ser la peor de las razas en ese ambiente", cuenta Agostinelli, pero aclara: "Se tiende a decir que el origen de la creencia en extraterrestres es aporte de la ciencia ficción, pero no es así. Hay un origen más bien secular, como la sociedad teosófica. Es una amalgama de cosas".
Con la fórmula "basada en hechos reales", hace unos meses se estrenó en Estados Unidos El cuarto tipo , falso documental que cuenta la historia de abducciones en Alaska. Los contactados, en este caso, les temen a unos ojos que aparecen en sus sueños. Tuvo malas críticas, pero es otra muestra de la incansable recurrencia de esta temática.
El otro, el desconocido, aún mantiene su misterio. Como afirma Capanna, "mientras no encontremos nada más complejo que alguna bacteria marciana, el enigma de la vida extraterrestre seguirá siendo fascinante".
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