El temblor de los mundos posibles

Susan Neiman piensa el problema del mal en situaciones críticas ?y propone una historia inusual y heterodoxa de la filosofía moderna
Candela Potente
(0)
7 de diciembre de 2012  

El terremoto de Lisboa en 1755 generó en Voltaire una conmoción que lo llevó a ridiculizar al máximo aquella tesis optimista de Leibniz según la cual vivimos en "el mejor de los mundos posibles". Rousseau en contraste, se resistió a moralizar la naturaleza y a considerar tal desastre natural como un mal propiamente dicho. Por su lado, sostuvo que el único mal posible es el cometido por el hombre: está en nuestras manos, y es precisamente eso lo que nos hace libres. De aquel viejo debate heredamos las nociones de "mal natural" y "mal moral", que aún hoy nos ayudan a reflexionar acerca de las catástrofes de nuestra época.

En El mal en el pensamiento moderno. Una historia no convencional de la filosofía , Susan Neiman propone un itinerario inusual para comprender la filosofía moderna. A diferencia del acostumbrado relato centrado en la gnoseología, la disciplina filosófica dedicada a la teoría del conocimiento, el camino propuesto por este libro toma el problema del mal como su fuerza motriz. Las distintas formas de comprenderlo nos enseñan, por medio de una suerte de sinécdoque, cómo nos hemos entendido a nosotros mismos y qué lugar creemos ocupar en el mundo.

Neiman invita a reflexionar acerca del mal en situaciones críticas como el terremoto de Lisboa, el genocidio nazi y el atentado del 11 de septiembre de 2001. Las reacciones de los seres humanos ante cada uno de estos acontecimientos ofrecen un repertorio de los juicios que comparten. La narración de esta confluencia entre el pensamiento filosófico y catástrofes concretas de la modernidad brinda herramientas para reflexionar acerca de cómo los pensadores contemporáneos podrían enfrentarse hoy a nuevos conflictos.

El eje en el problema del mal permite a la autora distribuir el elenco de filósofos de un modo que no obedece a los fundamentos de sus filosofías, sino más bien a las consecuencias específicas que cada una de ellas tiene en el modo de vivir. Un primer grupo de filósofos, entre ellos Leibniz y Kant, deposita sus esperanzas en un orden mejor que el de nuestra miserable experiencia. En contraste, una segunda posición es representada por pensadores como Voltaire y Hume, para quienes las crudas apariencias son todo lo que tenemos. Una tercera postura, personificada por Nietzsche y Freud, pregunta por el origen de lo que entendemos como mal y hace de éste un problema relativo a nosotros mismos. Contra las respuestas grandilocuentes de la modernidad, el siglo XX sólo ha podido ofrecer respuestas fragmentarias en textos como, por ejemplo, los de Camus.

El subtítulo del libro de Neiman sugiere cierta intención de reescribir la historia de la filosofía, o al menos de ofrecer una versión en cierta medida heterodoxa. Hay que admitir que el enfoque comprende el pensamiento moderno de una manera más integral y presenta una alternativa a los relatos usuales. La escritura que adopta la autora, a su vez, carece de los excesos de apresto que suelen tener los textos académicos, y en este sentido también podría calificarse -aunque es discutible- como "poco convencional". Sin embargo, uno podría argüir que la ambición por redefinir la historia está ya un poco pasada de moda.

Neiman acerca citas famosas de los pensadores y hace una recapitulación clara de los contenidos que desarrolla. Como ella misma reconoce, redujo el aparato crítico al mínimo, y es innegable que ha logrado evitarle al lector el fastidio de ahogarse en océanos de referencias bibliográficas y aclaraciones de traducción. Pero El mal en el pensamiento moderno no es, sin duda, un manual de filosofía. El vocabulario filosófico no es abrumador, pero para la lectura ayuda tener con él, por lo menos, una ingrávida familiaridad de turista distraído. Y más aún, presenta una visión crítica, aguda y panorámica sobre el tema central y sus matices. Su visión de conjunto revela un conocimiento del contexto de producción y recepción de los textos, y, a su vez, un detallado conocimiento de la influencia de cada autor en sus contemporáneos y sucesores.

¿A qué alude el problema del mal, si no al sentido de la vida? Neiman llama la atención sobre esta conexión y en cada caso exige que se evalúe si las distintas teorías filosóficas tienen algún sentido en la comprensión del mundo. Quizás esta apertura implique un genuino intento de animar en la filosofía su versión más candorosa y dispuesta a ensuciarse las manos con los problemas concretos que ella comparte con el tan despreciado sentido común.

El mal en el pensamiento modernos

Usan Neiman

FCE

Trad.: Felipe Garrido

448 páginas

$ 157

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.