
La basílica de Luján, por fin con escritura
Scioli la entregó al arzobispo Radrizzani
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LA PLATA.- Tuvieron que transcurrir más de tres siglos para que finalmente la basílica de Nuestra Señora de Luján -principal centro de peregrinación del país- pudiera disponer de la escritura de dominio definitiva sobre los terrenos donde está emplazada la edificación.
En coincidencia con la celebración de la fiesta de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, hizo entrega ayer de la escritura de propiedad al arzobispo de la diócesis Mercedes-Luján, Agustín Radrizzani.
"Se trata de una reparación histórica", enfatizó el prelado, al oficiar una misa en el santuario nacional, oportunidad en la que, a su pedido, los fieles que colmaban el templo exteriorizaron con un masivo aplauso el gesto de la provincia. Por su parte, al término del oficio religioso, Scioli destacó su satisfacción por haber logrado la regularización dominial.
Desde la Gobernación se recordó que las gestiones para el traspaso se iniciaron en 2008 y que respondían "a una demanda histórica de la Iglesia", respecto de la necesidad de normalizar la situación de las escrituras de dominio sobre sus propiedades.
La historia
La basílica de Luján está construida sobre terrenos donados en 1677 por doña Ana Mattos, antes de su fallecimiento, y su primera capilla fue inaugurada en 1685.
El templo, tal como se lo conoce hoy, se construyó entre 1887 y 1935, y fue obra de los arquitectos e ingenieros Alfonso Flamand, Ulrich Courtois, Ernesto Moreau, Rómulo Ayerza y Fleury Tronqoy.
La piedra fundamental fue colocada el 15 de mayo de 1887, pero recién el 21 de noviembre de 1889 el sacerdote Jorge María Salvaire elevó una solicitud al Arzobispado de Buenos Aires para emprender la monumental obra.
El 8 de diciembre de 1930 el santuario recibió oficialmente el título de basílica, concedido el 15 de noviembre por la Santa Sede, en ocasión de celebrarse el tercer centenario de la "milagrosa" detención de la carreta que llevaba la imagen de la Virgen.
En 1935 se da por finalizada la obra de la basílica. Con el transcurso del tiempo, el cambio de legislación, la creación de registros públicos y las distintas épocas históricas fueron dejando marcas, como las confiscaciones de propiedades o las planificaciones urbanas; por eso la basílica de Luján se quedó sin escritura.
En mayo pasado, el Concejo Deliberante de Luján aprobó el traspaso al municipio, que realizó en el mismo acto una donación al Arzobispado para que haya, finalmente, dominio cierto de la Iglesia sobre el predio.

