
La casa de Gardel ya es museo
Ubicada en el Abasto, inauguró ayer su primera muestra
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La noticia es que, desde ayer, Carlos Gardel tiene su museo en la ciudad de Buenos Aires -Jean Jaures 735-, justo el día en que se cumplieron 68 años de su trágica muerte, en Medellín.
La curiosidad, es que el flamante Museo Casa Carlos Gardel no tiene un solo objeto que haya pertenecido al "Zorzal criollo" en su exposición. Y que la casa, que sí fue propiedad del cantante, conserva en su interior poco y nada de la estructura original.
La prudencia, sin embargo, aconseja no mirar las cosas sólo desde un punto de vista clásico. El flamante museo -el décimo que pertenece a la ciudad- es una prolija recreación de una casa de clase media baja de la década del 30.
"Quisimos recrear la vida cotidiana de entonces, en una casa donde Gardel está presente todo el tiempo", dijo a LA NACION el coordinador del museo, Horacio Torres.
El funcionario explicó que el concepto de museo comunitario, con el que se desarrolló el proyecto, implica convertir la institución en un estímulo para que se mantenga y crezca el mito de Gardel en el barrio, "no simplemente contar la historia del músico. Esto ya ha generado toda una movida en el barrio, gente que se acerca a traernos cosas, a contarnos cómo era la casa cuando Gardel vivía", agregó Torres. El museo abre de lunes a viernes, de 11 a 18.
Fotos, discos y afiches
Quizá por eso, quien la visite notará que no se topará con la guitarra de Gardel ni nada de eso. Pero sí con una nutrida exposición de fotografías, discos antiguos, partituras, afiches de películas originales dispuestos al azar -o por lo menos sin un orden claro-, y algunas cartas y autógrafos, ahora sí, garabateados por el propio Carlos.
Para los entendidos y los conocedores de la vida del "Zorzal" la exposición puede resultar exquisita. Es ideal para coleccionistas.
Sin embargo, quien no sepa nada sobre la vida del cantor saldrá de la casa sin saber cuándo nació, cuáles fueron los hitos de su vida y por qué fue trágica su muerte. Ni siquiera aprenderá nada de la riquísima historia de la casa, adquirida por Gardel en 1926 y habitada también por su madre, ni de los vaivenes legales que soportó la propiedad durante décadas, que la llevaron al borde de la demolición.
"Este será un museo en constante construcción", prometió, además, Torres. Y anunció para los próximos meses nuevos abordajes sobre la vida de Gardel, desde el turf y el cine.




