
La estética de lo mínimo
En el MALBA expone Francis Alÿs, un belga-mexicano que busca ñandúes y espejismos en la Patagonia
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En el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, Colección Costantini (MALBA), se presenta una exposición de Francis Alÿs (1959), un artista nacido en Amberes, formado en universidades de Bélgica y Venecia, radicado en México en 1987. Su obra, que goza de notorio reconocimiento internacional, siempre pone en duda los límites de lo que es reconocido como arte. Muchas veces, sus propuestas plenas de ironía se relacionan con actividades banales, o con sus viajes y paseos por diversas ciudades (es un auténtico artista nómada).
La muestra, titulada Historia de un desengaño, está compuesta por un filme de 16 milímetros, de poco más de dos minutos de duración, y los cuadernos de notas, apuntes y fotografías que acompañaron su realización. Una tarjeta postal que se distribuye entre el público reproduce la imagen de un paisaje desierto de la Península Valdés en el que sólo se ve un ñandú. Un texto del artista explica el origen del trabajo: "Se dice que los tehuelches cazaban el ñandú agotando físicamente el animal. La tribu caminaba durante semanas persiguiendo las parvadas hasta que el ñandú se daba por vencido o moría de fatiga. Nosotros, en nuestra era, perseguimos espejismos".
Alÿs había proyectado realizar su obra en la Argentina sobre la historia de los tehuelches y los ñandúes, pero descubrió los espejismos que aparecían y desaparecían en la ruta, sobre el asfalto, al atravesar el desierto rumbo a la Patagonia. Este fue el motivo sobre el que trabajó en enero de 2006; el filme, registrado con la cámara enfocada siempre hacia el horizonte, sólo muestra el espejismo.
En muchas oportunidades, como lo hizo en la Patagonia, Alÿs transformó pequeñas situaciones o banales historias en obras oscilantes entre lo real y la ficción. Con evidente vocación para indagar las condiciones sociales y económicas de las ciudades que visita, actúa como el flaneur de Charles Baudelaire. Algunos críticos han señalado su proximidad con el Situacionismo de Guy Debord, en particular por las prácticas parisinas del colectivo, conocidas como dérive (deambular).
Uno de sus primeros paseos urbanos (o acciones) consistió en arrastrar un pequeño perro metálico magnetizado, que recogía a su paso por las calles pequeños objetos. Luego, en la Bienal de la Habana, presentó otra versión utilizando zapatos con suela magnética para recolectar restos metálicos del suelo. Después construyó con ellos un panel de "recuerdos".
En 1997 realizó A Sometimes Making Something Leads to Nothing (ice), una acción en la que arrastró durante todo un día un gran bloque de hielo por las calles de la ciudad de México hasta su desaparición total. Hacia la misma época trabajó en una serie de pequeñas pinturas-modelo, que más tarde fueron copiadas por varios pintores de carteles publicitarios. ...stos artesanos modificaron, según sus gustos y costumbres, las dimensiones, los colores y hasta las actitudes de los personajes diseñados por Alÿs. La serie The Liar, the copy of the liar fue presentada como una obra en colaboración; los artesanos llegaron a constituir, junto con Alÿs, una cooperativa comercial que produjo cientos de pinturas.
Para la Bienal de Lima, Perú, en 2002, realizó en las afueras de la ciudad la acción La fe mueve montañas, que consistía en mover una duna de cuatrocientos metros de diámetro a diez centímetros de su posición original. Para ello contó con la ayuda de quinientos voluntarios, equipados con sus palas, que formaron una hilera para hacer el trabajo.
En el video Zócalo, México D. F., Noviembre 14 de 1998, Alÿs documentó durante doce horas la progresión de la sombra del mástil que sostiene una enorme bandera mexicana, en el centro del Zócalo, la plaza central de la ciudad, un lugar histórico utilizada para las manifestaciones de protesta de toda clase.
En muchas de sus obras Alÿs construye breves narraciones sobre lo cotidiano, utilizando la ciudad como espacio comunitario donde se perciben los conflictos sociales. En Cuentos patrióticos (1997), de acuerdo con esas intenciones, hizo que un rebaño de ovejas caminara en círculos alrededor del mástil con la bandera mexicana, en el Zócalo; en esta ocasión su obra remitía a las filiaciones políticas irreflexivas.
En 2001 envió a la Bienal de Venecia un pavo real, que recorrió los jardines conducido por un ayudante; era una crítica al medio artístico internacional, a menudo centro de sus burlas. Como en esa ocasión, todas las propuestas de Alÿs, dibujos, pinturas, fotografías, filmes documentales, animaciones, tarjetas postales y acciones, tienen una escala de "mínima" intervención. Siempre recurre a cosas cotidianas o insólitas para que las miradas de los espectadores (algunas veces asombrados), las conviertan en "instantes únicos y significantes".
Francis Alÿs participó, entre otras, en las bienales de San Pablo, Brasil (1998); Venecia, Italia (1999 y 2001): Estambul, Turquía (2001); y Lima, Perú (2002). Presentó importantes muestras individuales en el Museo de Arte Moderno de la ciudad de México y en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, esta última con el título El profeta y la mosca.
(En Museo de Arte Latinoamericano. Colección Costantin. MALBA, Avenida Figueroa Alcorta 3415, hasta el 12 de junio)
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