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La historia detrás de un hito de la cultura: la Biblioteca Argentina para Ciegos cumple cien años

De la primera imprenta en braille del país a un ejemplar extraordinario de “Fervor de Buenos Aires”, de Borges: la historia de una institución fundada en la casa de un oftalmólogo

De la primera imprenta en braille del país a un ejemplar extraordinario de “Fervor de Buenos Aires”, de Borges: la historia de una institución fundada en la casa de un oftalmólogo

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“Ayuda a todo ciego en toda forma” es el lema de la Biblioteca Argentina para Ciegos (BAC, Pasaje Lezica 3909), institución que este mes se convirtió en centenaria. Fue fundada el 18 de septiembre de 1924 por el poeta, docente y violinista ciego Julián Baquero (1888-1942), el oftalmólogo Agustín C. Rebuffo (1872-1947), el periodista y escritor Alberto Larrán de Vere (1897-1968) y la profesora de braille María C. Marchi (1883-1973), en la casa del doctor Rebuffo. En 1925, la organización tiflológica se mudó a un local en la calle Pedernera, en el barrio de Flores (y luego a otro, más grande, en la misma calle, antes de instalarse definitivamente en Almagro en 1933). La misión de la entidad era y sigue siendo promover el acceso a la información para las personas con discapacidad visual, a través de servicios y actividades de carácter cultural, educativas y recreativas.