
Prisión para un historiador por negar el Holocausto
El británico David Irving fue condenado a tres años de cárcel
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VIENA.- El Tribunal Regional de Viena condenó ayer a tres años de prisión al historiador y biógrafo británico David Irving por haber negado la existencia del Holocausto.
El historiador, de 67 años, se declaró culpable del delito tipificado en el código penal austríaco como "negacionismo" -la negación del Holocausto y los crímenes de guerra nazis-, que está penado con hasta 10 años de cárcel.
En su polémica obra, que abarca más de 30 títulos, Irving establece diversas teorías que niegan o quitan importancia a los crímenes nazis que durante la Segunda Guerra Mundial mataron a 6 millones de judíos.
Sin embargo, la condena se basa específicamente en dos intervenciones públicas de Irving en Austria, en 1989, en las que negó la existencia de las cámaras de gas en Auschwitz y dijo que la "noche de los cristales rotos" no había sido perpetrada por los nazis, sino por individuos desconocidos disfrazados como tales. En esa misma ocasión también expresó que Hitler "en realidad mantuvo su mano protectora sobre los judíos".
Ayer, antes de que se iniciara la sesión, Irving dijo a la prensa: "Yo no niego el Holocausto. Obviamente cambié mis puntos de vista".
Revelación en la Argentina
Durante el inicio del juicio, el historiador, que entró con una copia de su libro "La guerra de Hitler" en la mano, reconoció que había habido cámaras de gas en el campo de concentración de Auschwitz y también admitió que durante el régimen nazi habían sido asesinados "millones" de judíos.
Cuando el juez que presidía la corte, Peter Liebetreu, le preguntó si había negado el Holocausto en discursos pronunciados en 1989, expresó que lo había hecho hasta descubrir, en un viaje a la Argentina, los archivos personales de Adolf Eichmann, el ejecutor administrativo de la "solución final" para la aniquilación de los judíos. "Ya dije entonces que me basaba en mis conocimientos de aquella época, pero en 1991, cuando vi los documentos de Eichmann, no volví a decir lo mismo nunca más y no lo diría hora", declaró.
Sin embargo, Liebetreu señaló: "La confesión no nos ha parecido un acto de arrepentimiento y por eso no se ha tenido en cuenta en el peso de la condena". Tras oír el veredicto, Irving se mostró asombrado y dijo a la prensa: "Estoy conmocionado, muy conmocionado". A la salida del edificio lo esperaban sus seguidores para darle ánimo al grito de "sé fuerte, David". Su abogado informó que ya había presentado una apelación a la sentencia.
Irving había sido arrestado en noviembre pasado en la región austríaca de Estiria, pero sus ideas y opiniones ya le habían negado la entrada en Alemania, Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Italia y Sudáfrica. En 2000, había perdido otro juicio que él mismo les había iniciado a la Editorial Penguin y a la académica estadounidense Deborah Lipstadt, quien en un libro lo había acusado de "manipulación de material histórico".




