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Proponen tres materias más para ingresar en Medicina

El decano Schächter quiere alargar el ciclo un semestre; se niega a hablar de cupos
Mariano De Vedia
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21 de agosto de 2000  

Quienes aspiren a ingresar en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA) se encontrarían con un ingreso más exigente. El ciclo básico común (CBC) duraría un semestre más y sumaría tres materias -medicina genética, estadística y bioquímica- a las seis que ya se dictan.

Esa es la aspiración del decano de la facultad, el médico traumatólogo Salomón Schächter que -si bien se niega a hablar de cupos- está empeñado en limitar la cantidad de jóvenes que cada año ingresan en la carrera, con el propósito de "garantizar una formación de excelencia".

Para ello impulsa cambios en los planes de estudios, que apuntan a descentralizar la enseñanza en varios hospitales, promover las prácticas médicas desde el primer día de clases en la facultad y adecuar la cantidad de ingresantes a la capacidad de los hospitales para recibir a los estudiantes, según anticipó el decano en una entrevista con La Nación .

Pero para que su idea se concrete deberá sortear la adversa relación de fuerzas que hoy tiene en el Consejo Directivo de la facultad, donde los claustros de graduados y de estudiantes (dominados por Franja Morada), sumados a la minoría de los profesores, le ponen obstáculos que le impiden nombrar, por ejemplo, a un secretario académico de su confianza y avanzar en las reformas.

"Mis funciones pueden terminar en cualquier momento, en tanto se den situaciones dañinas para el funcionamiento de la facultad", advirtió Schächter, que eligió cuidadosamente las palabras para describir una controvertida situación que lo podría poner al borde de la renuncia, como se informa por separado.

"Yo no hablo de cupos ni mi función es definir la cantidad de médicos que necesita el país. Ese es un tema para los ministerios de Educación y de Salud. Pero no puedo aceptar más alumnos que los que me permite la capacidad educativa de la facultad si quiero garantizar una formación de excelencia", señaló el decano al explicar el sentido del plan.

Para Schächter, la capacidad educativa está relacionada con las garantías de ofrecer prácticas médicas con una supervisión idónea. "Yo no tengo que garantizar la formación de más profesionales, sino de mejores profesionales. El título tiene que ser garantía de eficiencia", señaló.

En los hechos, el decano suscribe la teoría de que la formación indiscriminada de médicos no es la mejor solución para los problemas que hoy sufre el sistema de salud.

Poca práctica

Actualmente sólo la tercera parte de los 4000 médicos recibidos por año en la Argentina acceden a las residencias. Eso indica que un 70% no puede acceder a la etapa de especialización, una instancia indispensable para el ejercicio profesional.

Con los cambios que la facultad estudia desde hace dos años y medio, se busca crear un ciclo básico común más acorde con las necesidades que hoy tienen las carreras de la salud, explicó Schächter, que en marzo de 1998 reemplazó a Luis Nicolás Ferreira al frente de la facultad.

"Hoy nos manejamos con planes de estudio que tienen 40 años", dijo para justificar la aplicación de las reformas.

"Ya el año pasado hubo una modificación en la actual estructura del CBC, con la incorporación de correlatividades en las materias del ingreso", recordó el decano. Y estimó que la medida dio buenos resultados, porque "permitió acercar la cantidad de ingresantes a números razonables".

El CBC modificado el año último obliga a cursar y aprobar en el primer cuatrimestre química y matemática antes de anotarse en las materias de la segunda parte del año, física e introducción a la biofísica y biología e introducción a la biología molecular. Esa exigencia hizo que este año ingresaran en la facultad 1296 estudiantes.

Schächter reconoció que el número se acerca a los 900 alumnos aconsejados el año último por un comité académico que estudió pautas para garantizar una formación de calidad. Pero agregó que en virtud de los regímenes de readmisión que permitió seguir cursando a estudiantes que venían rezagados en el plan anterior del CBC, los ingresantes fueron finalmente 2100.

La ampliación de la cantidad de materias en el CBC, dictadas y evaluadas por profesores de la Facultad de Medicina en un tercer semestre, haría más exigente el ingreso y frenaría la llegada de alumnos crónicos, que desde hace varios años vienen cursando ese ciclo.

De acuerdo con el plan de Schächter, que debe ser discutido en el Consejo Directivo, la descentralización de la enseñanza, con las prácticas desde el primer día de clases, se concretaría mediante la creación de cuatro unidades hospitalarias. Dos de ellas funcionarían en el Hospital de Clínicas y las otras dos, en distintos establecimientos de la ciudad.

El decano confía en la viabilidad de las reformas porque -dijo- cuenta con el respaldo del rectorado de la UBA. "Tenemos el apoyo -explicó- de la Universidad a tal punto que en los planes que venimos diseñando participa la secretaria académica, Alicia Camilloni", estrecha colaboradora del rector Oscar Shuberoff.

Las buenas relaciones contrastan con la tirante situación que mantenía el anterior decano de la facultad, Luis Ferreira, que tuvo un enfrentamiento mediático con Shuberoff por discrepancias en torno del ingreso.

"En mi gestión, la Facultad de Medicina se integró en plenitud a la UBA", comentó Schächter, quien fundamentó las prácticas hospitalarias al inicio de la carrera al sostener "la idea de que el alumno esté en contacto con la profesión donde ésta opera. Es importante que pueda ponerse en la piel de los que ejercen la actividad y que sepa de entrada para qué aprende lo que aprende".

En cifras

  • Unos 19.000 alumnos cursan hoy en la Facultad de Medicina de la UBA.
  • Las prácticas en los hospitales se realizan a partir del cuarto año. Schächter quiere que comiencen en primer año.
  • Unos 4000 médicos por año se reciben en todas las facultades de Medicina del país. Sólo el 30 por ciento de ellos accede a las residencias.
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