
Realizaron las exequias del cardenal Aramburu
Bergoglio recordó sus trabajos de pastor
1 minuto de lectura'

En la Catedral porteña se efectuaron ayer las exequias del cardenal Juan Carlos Aramburu, que fue arzobispo de Buenos Aires por 25 años, entre 1975 y 1990, tras haber sido coadjutor desde 1967, y que al fallecer llevaba 58 años de obispo y 70 de sacerdote.
El cardenal Jorge Bergoglio recordó ese largo camino de pastor, sus ilusiones y trabajos, su ancianidad discreta y laboriosa: "El Señor lo llamó cuando estaba por salir a ejercer el ministerio que nunca dejó: la confesión" (refiriéndose a que iba a confesar al santuario de San Cayetano).
Bergoglio presidió una misa concelebrada con 30 obispos y 150 sacerdotes, que entraron en el templo precedidos por 80 seminaristas.
En la entrada de la Catedral había una corona del vicepresidente de la Nación, Daniel Scioli, y señora.
Asistieron el secretario de Culto, Guillermo Oliveri; el vicepresidente de la Legislatura porteña, Santiago de Estrada, y el legislador Jorge Enríquez; el director de Culto Católico, Luis Saguier Fonrouge; el director del Registro Nacional de Cultos, José Camilo Cardoso, y la directora de Cultos de la Ciudad, Alicia Vázquez.
Además del nuncio, monseñor Adriano Bernardini, y del secretario de la Nunciatura, monseñor Nicola Girasoli, estuvieron los arzobispos ortodoxos Kirilos Doumat, del patriarcado de Antioquía, y Platón, del patriarcado de Moscú; el rabino Angel Kreiman, y el canónigo anglicano Carlos Halperin.
Al iniciarse la misa fue leída una nota del Papa, que destacaba su sobriedad y caridad pastoral, "y la acogida que me dio en el viaje apostólico en 1987".
También enviaron notas el secretario de Estado de la Santa Sede, cardenal Angelo Sodano, y el sustituto, monseñor Leonardo Sandri, argentino, quien recordó que Aramburu lo ordenó y lo hizo secretario suyo.
Leyó la epístola Susana Defez, del consejo nacional de la Acción Católica.
Dos sobrinos del extinto, procedentes de Río Cuarto, la ciudad donde había nacido en 1912, Carlos Aramburu y Graciela Aramburu de Gil, llevaron las ofrendas al altar.
En las intenciones de la misa se pidió por las diócesis de Río Cuarto, Córdoba, Tucumán y Buenos Aires, a las que sirvió el cardenal Aramburu.
"Conservé la fe"
Bergoglio se refirió al diálogo entre el pastor y su Señor, hasta el último momento, y recordó frases de San Pablo: "Concluí mi carrera, conservé la fe". Y preguntó: "¿Es así, hermano Juan Carlos, obispo y discípulo del Señor?".
"Seguramente -se respondió- él, recordando el largo y fecundo camino recorrido en el seguimiento de Jesús, nos miraría con esa picardía que le era característica y, con aquella gran ecuanimidad que poseía nos contestaría: «Así es: yo sé en quién he puesto mi confianza»."
Luego se rezó un responso y los restos del cardenal fueron llevados en procesión hasta la capilla lateral de San Juan Bautista de la Catedral, mientras se cantaba: "Tú eres sacerdote para siempre, mediador entre Dios y los hombres". Esa capilla está próxima a la de Nuestra Señora de Luján, donde está enterrado el cardenal Antonio Quarracino.
Varios sobrinos de Aramburu y quien fue su secretario durante 34 años, monseñor Miguel Angel Irigoyen, se abrazaron, entre lágrimas.
En la tumba se colocó, en latín, la inscripción: "Que venga tu reino".
1
2A 75 años de “La Colmena”: censurado por inmoral y pornográfico, se filtró “gota a gota” y consagró al polémico Nobel Camilo José Cela
3Helado Piedra Movediza: se inaugura una exposición sobre el exclusivo gusto tandilense y cucharitas gigantes
- 4
La mayor antología en español de Ray Bradbury: cohetes rutilantes, marcianos melancólicos y relatos estremecedores

