
Técnicas para la crónica
LA VIOLENCIA DEL RELATO Por Damián Fernández Pedemonte-(La Crujía)-254 páginas-($ 18)
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La violencia del relato parte de la base de que la mejor herramienta para la información en una sociedad cada vez más compleja ya no es la clásica crónica o presentación esquemática de hechos y protagonistas, sino la "narración periodística" que emplea recursos literarios para abordar un caso sin abandonar la consulta de las fuentes, la documentación y el rigor.
Resultan múltiples las ventajas de esta técnica que, siguiendo una tendencia universal, se generaliza en los principales diarios argentinos. Atrae al lector, lo introduce en un tema complicado, despierta su interés por asuntos que, de otro modo, le resultarían indiferentes y lo hace participar en el hecho o caso narrado. El Quién de la crónica "se convierte en un Personaje; el Qué, en un Plot; el Dónde, en un Espacio; el Cuándo, en un Relato; el Por Qué, en un Móvil", sostiene el autor, que es doctor en Letras, profesor y miembro del Comité de doctorado de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Austral, consultor de medios y autor de numerosos trabajos académicos.
Debido a los abusos en que incurren muchos redactores, conviene acotar que la narración genuina y honesta exige mucho más que la simple crónica. En ningún momento el periodista debe apartarse de los datos, ni fabular detalles menores o de ambientación que pueden beneficiar el relato. Ni, mucho menos, introducir pensamientos o sentimientos en la cabeza o el corazón de los actores-personajes si no hay pruebas. Solamente se puede escribir "La última noche de su vida Fulano se durmió preocupado" si la esposa refirió ese temor o Fulano lo consignó por escrito. Las licencias que caracterizan al híbrido que es la novela histórica no tienen cabida en la narración que nos ocupa.
Luego de dos capítulos teóricos sobre la verdad periodística, Fernández Pedemonte se ocupa del análisis de una memorable nota del escritor Osvaldo Soriano en La Opinión sobre el asesino Carlos Eduardo Robledo Puch. Pero, por lo reciente del caso y lo exhaustivo e interesante del análisis, es en el estudio de la cobertura de la masacre de Ramallo donde muchos encontrarán lo más jugoso de este trabajo.
El autor comparó las notas de los principales diarios y revistas sobre el asalto al Banco Nación de Ramallo, la toma de rehenes y el fusilamiento de rehenes y asaltantes a manos de policías en septiembre de 1999. El caso ocurrió durante la campaña electoral para las elecciones presidenciales, en un clima de inseguridad fomentado por varios medios de prensa que defendían la línea dura. Entre las conclusiones del autor se destaca que el episodio de Ramallo se convirtió en un "caso" porque los periodistas percibieron que detrás del hecho policial podía haber algo más: relación entre policías y asaltantes y un fusilamiento cargado de intencionalidad política.
En lo que hace a las coberturas, Fernández Pedemonte sostiene que primó la narración periodística pero que, al reproducirse información errónea -proporcionada por los asaltantes que exageraron el armanento que tenían-, se contribuyó al trágico desenlace. También, que la mayoría de las fuentes no estaban identificadas, abundaban los potenciales (podría, habría) y las "certidumbres" en los artículos estaban en boca, precisamente, de las fuentes no identificadas, como "una manera que eligieron los cronistas para publicar sus propias sospechas". Pero lo interesante, destaca el autor, es que las sospechas eran acertadas y apuntaban en la dirección correcta. La del fusilamiento premeditado.
"Los medios son causa remota de los acontecimientos de Ramallo, con la representación exagerada de la violencia y con la amplificación del discurso de respuesta, instigador de la represión violenta con la violencia. Los medios -agrega el autor- influyeron en el mismo desenlace de los hechos instigando el accionar desmesurado de la policía por la difusión de mentiras y exageraciones de los delincuentes. Informaron desacertadamente y se excusaron de sus errores."
Si bien éste es un libro dirigido a alumnos y profesores de periodismo, con abundante bibliografía y citas, los periodistas en general aprovecharán su lectura.
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