
Un pirata ingresó en la Biblioteca Nacional
Vía Internet: un usuario intentó penetrar en los archivos de la Biblioteca Nacional, que contiene documentos históricos y material administrativo, pero que no guarda información reservada.
1 minuto de lectura'
La Biblioteca Nacional denunció ante la Justicia la presencia en su red informática de un usuario no autorizado que, a través de Internet, intentó ingresar al sistema por puertas de acceso no autorizadas para el público. Aunque aún no se determinó el objetivo final de este supuesto pirata de los libros, que hasta el momento no fue identificado, el director de la biblioteca, Héctor Yánover, explicó a La Nacion que el navegante cibernético entró al sistema por Internet -una de las últimas adquisiciones de esa sala-, sin la correspondiente autorización.
En su viaje por la red informática de la biblioteca, el intruso dañó parte de la base de datos, pero, dijo Yánover, como toda la información estaba en copias de resguardo no se perdió nada.
A pesar de la estricta reserva mantenida por las autoridades de la biblioteca para no entorpecer la investigación, Yánover aseguró que hoy por la tarde el sistema será restablecido y afirmó que, después del hecho, se reforzarán sus claves de seguridad.
Hacker librero
La intromisión fue detectada por los técnicos y la denuncia fue radicada el viernes último por Yánover en el juzgado federal en lo Criminal y Correccional número 4, a cargo del juez Gabriel Cavallo. Como la causa se encuentra en plena etapa de investigación, tanto Yánover como el juez Cavallo prefirieron no abundar en detalles sobre el modus operandi de este supuesto hacker librero.
"Hasta ahora -dijo el juez Cavallo en diálogo con La Nacion-, lo único que podemos decir con certeza es que una persona entró ilegítimamente por Internet en los archivos de la biblioteca." El usuario no estaba registrado en Internet con el código de autorización establecido, no había pagado su servicio y, después de haber ingresado a esa red informática, "habría hecho el intento de pasar a los archivos de la biblioteca con una maniobra ilegal aún no determinada", explicó el juez.
Las auditorías que vía judicial se están realizando en este momento, tratarán de demostrar si la intrusión detectada responde a un inofensivo juego de novatos informáticos o a la presencia de un intruso más profesional, con la decisión de alcanzar un objetivo más ambicioso que los archivos de la misma biblioteca: esto es, usarla como puente para acceder a otro destino más comprometedor.
Los archivos afectados
La Biblioteca Nacional no tiene archivos secretos ni es depositaria de documentación gubernamental, razón ésta que induce a pensar que se trató sólo de una escala. "La técnica, como todo, viene con luces y sombras", dijo Yánover.
En tren de hipótesis, aventuró que quien intentó penetrar en la red informática de la Biblioteca Nacional presuntamente tenía otras motivaciones.
Dijo que, aparentemente, "han utilizado un servicio nuestro para escalar quién sabe dónde, puesto que aunque las auditorías que se realizan no pudieron determinar todavía el objetivo de esta intrusión, la sensación nuestra es que la biblioteca no era el objetivo final".
Fiel al secreto que impera en el rumbo de las investigaciones, precisó que "adónde querían llegar es imposible saberlo, por ahora."
1
2A 75 años de “La Colmena”: censurado por inmoral y pornográfico, se filtró “gota a gota” y consagró al polémico Nobel Camilo José Cela
- 3
La mayor antología en español de Ray Bradbury: cohetes rutilantes, marcianos melancólicos y relatos estremecedores
4Los padres terribles: historias reales sobre vínculos rotos

