
Una cultura antigua hecha presente
En Catamarca, "Mundo Aguada" recrea vida y creencias de un grupo indígena
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EL RODEO, Catamarca.- En esta villa veraniega, protegida por los altos cordones montañosos del Ambato, a 1270 metros sobre el nivel del mar y en la provincia que el cancionero popular rescata como "la de los mil distintos tonos de verdes", esta noche echará a andar el proyecto educativo y turístico cultural conocido como "Mundo Aguada".
La propuesta, impulsada por los organismos provinciales de Turismo y Cultura, a cargo de Catalina Krapp y de Omar Toledo, respectivamente, rescata a partir de una instalación teatral la ancestral cultura Aguada, que se expandió entre los siglos IV y X de la era cristiana y fue la más desarrollada de esta región.
El dato significativo es que esta propuesta inaugura un emprendimiento cultural que brinda fuentes de trabajo y reafirma el concepto de identidad en el ancho océano de la cultural global, cuyos estándares son cada vez más uniformes.
El rescate de valores con los que una comunidad pueda identificarse aparece como una de las fortalezas de toda acción cultural en el siglo XXI. Máxime cuando se trata de una provincia como Catamarca, cuyos municipios reciben regalías por la explotación minera -en manos extranjeras- que algunos han comenzado a volcar al fértil territorio de la cultura.
Con el lema "no se puede amar lo que no se conoce", la novedad de "Mundo Aguada" es ir de la ficción a la realidad. Con la instalación artística como herramienta central, la difusión de una cultura que no muchos catamarqueños conocen en su esencia se expandirá por toda la provincia. Con el comienzo del ciclo lectivo, iniciará su andadura por las escuelas tanto de la capital, San Fernando del Valle, distante 37 kilómetros de El Rodeo, como del interior catamarqueño.
El aprovechamiento turístico-cultural del proyecto proviene de un dato de la realidad: cada vez son más los turistas extranjeros que llegan a Catamarca y demandan saber sobre la arqueología del lugar, la religiosidad de los pueblos primitivos y buscan turismo de aventura, tal como comentó Krapp a LA NACION.
De la ficción a la realidad
En cuatro espacios escénicos, el escenógrafo del Teatro General San Martín de Buenos Aires, René Diviú, y la autora teatral Marisé Monteiro reprodujeron las construcciones halladas en diferentes yacimientos arqueológicos de esta provincia, con el asesoramiento de arqueólogos de la Universidad Nacional de Catamarca.
Ayer, LA NACION asistió al ensayo general. Actores ataviados con las vestimentas representativas de esta cultura introdujeron al público en un mundo de un extraordinario repertorio iconográfico que existió once siglos atrás.
La ceramista local Estela Moreno trabajó de manera minuciosa, junto con un grupo de alfareros de la zona, las réplicas y los calcos de los objetos, figuras y tejidos utilizados en escena, que reproducen los originales conservados en el Museo Arqueológico Adán Quiroga, de la capital catamarqueña, y en el Museo de Ciencias Naturales de La Plata.
La gente podrá conocer, a partir de "Mundo Aguada", cómo vivían las comunidades de esta cultura, cuál era su alimentación, cómo utilizaban los chamanes las plantas alucinógenas, cuál era su organización social, sus técnicas de alfarería y por qué adoraban al jaguar.
Una visita al Museo Adán Quiroga, en la capital catamarqueña, permite asomarse al fantástico simbolismo religioso de una cultura cuyos chamanes utilizaron los alucinógenos como poderosa herramienta y supieron construir el poder político de tal manera que, en pleno siglo XXI, hace posible comprender mejor el entramado de la organización política provincial actual.
Heredera de la cultura Ciénaga, las más diversas expresiones del mundo Aguada se aprecian hoy en objetos en cerámica pulida y grabada, en metalurgia de oro y bronce, en esculturas en piedra y en el arte rupestre, cuyos testimonios permanecen incólumes en las cuevas al este del cordón serrano de Ancasti.



