Bosco y Majdalani: una alianza con los campeones olímpicos de yachting para crecer y potenciarse

Eugenia Bosco y Mateo Majdalani, competirán en Lima, tras su alianza con los campeones olímpicos de Yachting
Eugenia Bosco y Mateo Majdalani, competirán en Lima, tras su alianza con los campeones olímpicos de Yachting Fuente: LA NACION - Crédito: Silvana Colombo
Olivia Díaz Ugalde
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24 de junio de 2019  • 23:59

"Cuando arrancamos, Mateo me dijo: 'Formar un equipo lleva mucho tiempo'. Ya pasaron dos años y seguimos día a día trabajando en eso. Nuestro objetivo es crecer como deportistas. Todavía nos falta mucho para poder sentir que estamos navegando bien, que estamos haciendo las cosas bien. Y después de eso, ojalá se den los resultados. Pero hay que trabajar". La que habla es Eugenia Bosco y su compañero de embarcación es Mateo Majdalani. Tienen claro su rumbo y si bien practican una disciplina en la que hay muchas variables que no pueden controlar, ellos buscan entenderlas, dominarlas. Cuando un viento los tumba o una red les entorpece el camino, ellos timonean, se hacen fuertes y confían.

La vela en la Argentina tiene un enorme potencial. Es un semillero de grandes navegantes en las diferentes modalidades. En Nacra 17, una modalidad que surgió en 2012 para establecerse como una nueva categoría olímpica, son solo tres las parejas que lo practican: los campeones olímpicos en Río 2016, Santiago Lange y Cecilia Carranza; la joven dupla que integran Bosco y Majdalani, y los ganadores en los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018 Dante Cittadini y Teresa Romairone, en Nacra 15. Pero lejos de competir por separado, los seis se entrelazan, aprenden uno del otro y avanzan.

Majdalani fue el entrenador de Lange y Carranza en su conquista en tierras brasileñas. Además, estuvo en los comienzos del proyecto para los campeones juveniles. Ahora, en dupla con Bosco forma equipo con Lange y Carranza. Llegaron a un acuerdo: los jóvenes representarán -en el debut de la categoría- al país en los Juegos Panamericanos de Lima, mientras que los más experimentados viajarán a Tokio 2020. Un acuerdo justo para potenciar sus fortalezas.

El trabajo en equipo

"Ellos empezaron el año con un mejor rendimiento, alcanzaron la plaza olímpica en el Mundial de Dinamarca y para nosotros fue poner todo en la balanza. Fue evaluar el hecho de que queríamos mejorar como equipo y seguir en este camino de progreso o bien seguir luchando por la posibilidad de llegar a Tokio, y ver", explica Majdalani, y añade: "Para nosotros, Lima es nuestro Juego Olímpico. Por eso creo que con esta alianza elegimos el camino correcto. Accedimos a un montón de estructura, al conocimiento que tienen ellos para priorizar nuestro crecimiento como equipo".

Con los objetivos claros no quedó más que comenzar a trabajar. Los cuatro atletas se juntaron y pasaron todo el verano en conjunto. Largas jornadas de entrenamientos, mucho análisis de video y la convivencia. Las charlas después de cada comida, las horas arriba de las bicicletas para despejar la cabeza. Fue aprovechar la estructura de los campeones olímpicos, fue nutrirse de su experiencia para mejorar.

"Ellos son tres, los tres con medallas olímpicas (el entrenador es Juan de la Fuente, bronce en Sydney 2000 y Londres 2012). Entonces, para nosotros estar todos los días con ellos es aprendizaje puro. Y ya lo vimos en las consecuencias: estamos logrando resultados que antes no podíamos conseguir", describe Majdalani.

"La dinámica de su equipo fue lo que a nosotros más nos sirvió para crecer. Te das cuenta de que estamos progresando y mejoramos mucho. Nosotros veníamos de estar solos y pasamos a estar con ellos, que están con un entrenador, pasás a compartir todo, charlar, consultar, debatir y creo que eso es súper importante para nosotros y para este deporte", añade Bosco.

Ambos atletas llevan muchos años en la náutica y encontrarlos a los dos arriba del barco pareció una jugada del destino. Un pleno para los osados. Sus comienzos fueron parecidos, desde niños: ella acompañada por su hermano en la ciudad de San Pedro, él motivado por sus amigos. Pasaron por la categoría optimist y 29er, hasta que en 2012 apareció el Nacra y por distintos caminos los cautivó. A Bosco la invitaron a competir y la terminó por seducir. A Majdalani fue a través del llamado de Lange para formar parte de su equipo de cara a Río 2016, y todo el conocimiento y el tiempo que pasó encima de los catamaranes fue lo que lo terminó por definir. En 2017 decidieron 'jugársela' como pareja náutica, sentaron las bases, y su crecimiento nunca más frenó.

"Eugenia venía haciendo su trabajo en Nacra con otros compañeros y era una excelente compañera para este desafío. Por eso se lo propuse. Nos la jugamos. En este tipo de cosas no la tenés muy clara, hay que jugársela y ver", relata el joven de San Isidro entre risas. "Fue así, arrancamos entrenando, hicimos una buena preparación, empezamos a viajar, y ahora -de a poco- se van dando los resultados".

Eugenia Bosco y Mateo Majdalani
Eugenia Bosco y Mateo Majdalani Fuente: LA NACION - Crédito: Silvana Colombo

-¿Qué enseñanzas te llevaste de la experiencia de Río 2016, con el oro incluido?

-Majdalani: Fue impresionante. Mirando para atrás, me formó mucho como persona, como deportista, casi que no podría pedir más de una experiencia olímpica, además de que llegué a navegar el barco. Santiago era un ídolo mío cuando tenía 8 años en el club y poder trabajar con él fue un honor. Pero lo que más me llevé de esa experiencia fue la cultura de trabajo que tienen, en lo que no hay gran secreto. Son grandes trabajadores. Más allá del conocimiento técnico, que es muy importante, creo que su forma de trabajar y haberlo vivido codo a codo me marcó.

-¿Qué evaluación hacen del primer semestre de competencia internacional? ¿Con qué objetivos van a los Panamericanos de Lima 2019?

-Bosco: Venimos del europeo en el que, por lejos, fue el mejor resultado que tuvimos. Porque más allá que numéricamente quedamos quintos, este fue un puesto muy especial porque había mucha flota y de muy buen nivel. Creo que la náutica tiene un montón de variables y tenés que contar con todas para andar muy bien. Y siempre nos pasaba que fallábamos por un lado o fallábamos por el otro. Creo que en este campeonato, por más que podemos hacer las cosas todavía mejor, sentí que por primera vez tuvimos todas las variables más o menos ordenadas.

-Majdalani: Nuestro objetivo es ganar, tuvimos un bloque de muchas competencias en Europa y nos fuimos conformes con eso. Ganamos confianza y estamos por el camino correcto. En Lima va a haber dos parejas por vencer: una brasileña y otra de Estados Unidos, ambas son muy fuertes. Hay otros equipos que se pueden destacar, pero creemos que ellos van a ser nuestros rivales. Ellos arrancaron un poco mejor el año y nosotros tuvimos una evolución muy fuerte. Y ahora creo que estamos bien posicionados.

-Es un deporte donde la concentración y la comunicación es clave. ¿Cómo se manejan arriba del barco?

-Bosco: Cada uno tiene su rol arriba del barco, uno se especializa más en su función. Pero tratamos de tener una comunicación fluida, por más que cada uno tenga su parte. Nos ayudamos, somos un equipo. Es conocerse entre los dos y tratar de hablar y comunicar lo que cada uno siente para tratar de estar de acuerdo la mayor cantidad de veces y tiempo posible.

-Majdalani: Es clave la comunicación para saber qué siente el otro, para ver si estamos pensando lo mismo o intentando que el barco tenga la misma reacción, porque hay veces que uno transmite una cosa queriendo hacer algo con el barco y el otro está en la fase opuesta.. (risas).

-¿Cómo ven el desarrollo de la vela en el país?

-Majdalani: Es enorme en la Argentina, y tenemos el privilegio de tener muchos clubes, porque en definitiva todos salimos de ahí. Se podría estar mucho mejor, pero creo que hay una base; y hasta casi el nivel olímpico uno puede estar en el país y tener un excelente nivel internacional. Cuando ya llegás a ese nivel, sí es necesario viajar porque casi todo pasa en Europa y hay mayor categoría. Pero la verdad que un chico pueda estar hasta los 18 años entrenándose y viviendo acá, formándose como un gran regatista es un gran privilegio. Y no pasa en muchos países.

-El yachting es un deporte que requiere de muchos viajes y transporte de materiales. ¿Cómo llevan adelante el tema de la logística, con sus complejidades?

-Bosco: Es súper compleja y es una parte importantísima de nuestro deporte. Pasamos la misma cantidad de tiempo dedicado a la logística y a armar el barco (reparar o mantener) que en el agua. Se organiza a través de la federación el tema de los contenedores donde se intenta mandar la mayoría de los barcos juntos para abaratar costos. Y los traslados se mueven según el calendario. Estamos como un día entero armando el contenedor porque es un tetris tratar de meter siete barcos adentro.

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