El misterio de Joaquín Carmona: el especialista de atletismo que dejó de tuitear en el arranque de la pandemia

El misterio de Joaquín Carmona: el especialista de atletismo que dejó de tuitear en el arranque de la pandemia
El misterio de Joaquín Carmona: el especialista de atletismo que dejó de tuitear en el arranque de la pandemia Crédito: https://www.sport.es
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16 de junio de 2020  • 11:32

La pandemia del coronavirus dejó cicatrices aquí y allá. Dramas. historias desgarradoras y situaciones fuera de lo común. Como la de Joaquín Carmona, conocido en el mundo del atletismo por ser una de las referencias en Twitter en datos y estadísticas sobre este deporte. Con su nick @Jokin4318, aportaba información sobre atletismo y entre sus seguidores, más de 26.000, se encuentran atletas, entrenadores, aficionados al deporte.

Pero su presencia siempre destacada en las redes entró en un cono de sombras a partir del 15 de marzo, cuando tuiteó por última vez. A partir de esa fecha, cuando posteó una información sobre un documental de Mariano Haro, se generó un misterio acerca de su paradero y su salud. Desde entonces, justo en el momento en el que se decretó el Estado de Alarma en España, uno de los tuiteros más influyentes del atletismo español había dejado de dar señales de vida.

El misterio de Joaquín Carmona: el especialista de atletismo que dejó de tuitear en el arranque de la pandemia
El misterio de Joaquín Carmona: el especialista de atletismo que dejó de tuitear en el arranque de la pandemia Crédito: https://www.sport.es/labolsadelcorredor/joaquin-carmona-indigente

La preocupación fue en aumento: atletas, entrenadores y numerosas personas relacionadas con el atletismo le enviaron mensajes directos para conocer su situación; no podían entender que hubieran pasado tres meses sin que tuiteara. Sin embargo, el enigma se resolvió este lunes, cuando el periodista del diario Sport Alfredo Varona publicó que Carmona vive en la calle, en un parque de Madrid y que la imposibilidad de encontrar wifi ni zonas de carga, con todo cerrado durante el Estado de Alarma, lo llevara a dejar de tuitear aquellos valiosos apuntes en todo este período. Al fin y al cabo, una revelación sorprendente.

"El último tuit lo puse en la estación de Atocha el día que empezó el Estado de Alarma y la policía me ordenó que me fuese antes de cerrar todo. Desde entonces, no tengo donde encender el ordenador ni donde cargar la batería", confesó Carmona.

"Normalmente iba a la biblioteca, me documentaba y ponía tuits desde la calle con el wifi de la biblioteca, sentado en el suelo. Me llenaba leer las reacciones de la gente para hacerme pensar que yo era una persona válida", le contó este particular personaje a El Partidazo de COPE y Radio MARCA.. "He trabajado en varios oficios. Empecé repartiendo publicidad, trabajé en una heladería, en Correos... Sigo el atletismo desde 1983, es mi deporte favorito", explica.

Su situación de indigencia sorprende: "Extraje comida de los cubos de basura e, incluso, el colchón en el que duermo lo he encontrado en la calle", confiesa. Y habló sobre su precaria situación familiar desde chico: "Mi padre era alcohólico y mi madre enfermó muy pronto, de manera que la pobre solo podía salir a la calle una vez al año porque vivíamos en un cuarto sin ascensor y costaba lo indecible manejarla. Desde muy niño me recuerdo yendo yo ir a hacer la compra". Carmona se crió en Zamudio, un pueblo al lado de Lezama en Bilbao, donde fue el menor de dos hermanos en una familia totalmente disfuncional.

Con 46 años, Carmona se instaló en Madrid a la edad de 19: "Era buen estudiante. "De hecho, en octavo de básica saqué sobresaliente pero luego, en tercero de BUP, ante la situación que había en casa, una vez que me quedé huérfano lo dejé", cuenta.

"Quiero volver a Twitter pero es que no puedo", se justifica. Es un hombre que jamás se calzó un dorsal para practicar el atletismo y al que le gustaría encontrar algún día el autógrafo que le firmó Paula Radcliffe tras la carrera de San Silvestre 2005. "Desde que se vino abajo el puesto de helados he sobrevivido como he podido. Me he apuntado a Bolsas de Empleo público y alguna cosa temporal ha salido. He trabajado también en la consigna del Atlético de Madrid. Y entre todo, de lo poco que he ganado es de lo que voy tirando porque yo no gasto nada. Sólo lo elemental para comer, para subsistir", describe.

Carmona sigue durmiendo en la calle, frente a varias peligros: soporta a jóvenes que lo amenazan con pegarle por las noches o policías que cuando le ven junto a su laptop le preguntan qué hace y de dónde sacó la computadora, frente a la creencia que se la robó.

"Para mí, Twitter es una terapia que me desahoga de todo esto y que me permite escribir de una de mis grandes pasiones como es el atletismo desde que vi ganar a Kratochvilova en los 800 metros del Mundial de Helsinki 83 en unas vacaciones en Los Alcázares. Me gustaba todo pero esa carrera se me quedó grabada. Y el hecho de saber que en Twitter entretengo a la gente me lleva a pensar que por lo menos estoy haciendo algo bien ".

"¿Nadie le ha ofrecido nunca nada aunque sea por mensaje directo?", le preguntó el periodista de Sport. Y Carmona respondió: "Solo una vez en el maratón de Logroño para hablar en una mesa redonda. Pero, al final, se suspendió".

La colecta para ayudarlo

Una vez que se supo de su precaria situación, la fundación solidaria GoFundMe lanzó una campaña para ayudarlo. "Esta iniciativa invita a todas y cada una de las personas que quieran unirse a ayudar a Joaquín, a uno de los nuestros, a salir de esta desagradable situación", dice la entidad, que agrega: "Es importante aclarar, que la cantidad recaudada irá ìntegramente al destinatario, con el fin de cubrir provisionalmente los gastos de primera necesidad para solucionar su situación de inmediato, para posteriormente, tratar de que se incorpore al mercado laboral".

El objetivo que se propone esta iniciativa es alcanzar los 20.000 euros y ya se superó la barrera de los 10.000 de la moneda europea.

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