En orden, sin gritos ni cantos

El grupo fue limitado, por una orden de la Santa Sede
(0)
23 de noviembre de 2013  

ROMA(De un enviado especial).- El Vaticano no quería sorpresas como ocurrió en agosto con la delegación de la AFA que visitó al Papa. Ese día fueron más de 50 los dirigentes, futbolistas y personajes como el Tula, que se hizo bendecir el bombo. En esta oportunidad, por pedido de la Santa Sede, no debían superar los 50.

Además de los 24 jugadores y el staff de entrenadores estuvieron presentes el capitán Juan Fernández Lobbe, Juan Figallo y Gonzalo Camacho (los tres se recuperan de distintas lesiones). También acompañaron a los jugadores algunas de las esposas con sus hijos. De la UAR viajó al encuentro la mesa chica del Consejo Directivo: el presidente Luis Castillo, Agustín Pichot (consejero), Julio Clement (consejero y presidente de la delegación), Carlos Barbieri (tesorero), Marcelo Ambroggio (secretario), Carlos Araujo (vicepresidente segundo), Fernando Rizzi (consejero) y Fernando Curet (vocal suplente).

Entre las autoridades argentinas participaron Juan Pablo Cafiero, embajador ante la Santa Sede; Torcuato Di Tella, embajador en Italia, junto con su esposa, Tamara; Alberto Balboa Menéndez, ministro de la embajada argentina ante la Santa Sede, y Francisco Irarrázaval, subsecretario de Deportes porteño, entre otros. No hubo gritos, cantos ni apuro por conseguir la foto. A diferencia de lo que pasó en agosto, la audiencia se desarrolló en orden.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.