En San Lorenzo, muchos socios le dicen no al cambio

Frente a la AFA, más de 400 hinchas criticaron a Miele y el acuerdo con ISL por la cesión del merchandising del club
Ariel Ruya
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25 de octubre de 2000  

Tiempos tormentosos, de peleas internas, de luchas de poder, de manejos controvertidos. Impensados en San Lorenzo, liderado por Fernando Miele desde 1986, con mano firme, con la construcción del Nuevo Gasómetro y el título del torneo Clausura 1995 como símbolos de victoria.

Ya nada es lo que fue. Se asoma una incipiente oposición, la unidad es una añeja utopía. Y la explosión se presentó ayer, frente a la AFA, en donde más de 400 hinchas criticaron, con inusual dureza, al presidente Fernando Miele, a Julio Grondona y a... ISL, la empresa suiza que pretende acordar con San Lorenzo el manejo de imagen por diez años. Con opción a una década más.

Una explosión espontánea, impulsada por la oposición, claro, por viejos compañeros de Miele, también, pero que, dicen, se apoya en el pensamiento de la mayoría.

Y no sólo la de San Lorenzo. Boca, River y compañía se debaten en la cesión del merchandising, una tendencia que genera un cóctel de suspicacias, rechazo y dudas. Y se escribe merchandising, que en nada se asemeja al gerenciamiento, que abrazó Quilmes o que se firmaría en Racing. Porque en San Lorenzo, al menos, la empresa ISL administraría los derechos de imagen, de Internet, de la publicidad y de los contratos con la TV. Nada menos. Un negocio que el club azulgrana cambiaría por 13.000.000 de dólares al año. La cifra es contundente, pero...

Una hora y media gritó la gente. Cubrió la calle Viamonte al 1300, con bombos, banderas y folletos. Las bombas de estruendo, prohibidas en las canchas, hicieron ruido frente a la AFA. Los cantos impactaron en la figura de Grondona -recibió el petitorio de rechazo del acuerdo- y de Miele, que no pisó el viejo edificio.

Un papel, sugestivo en tiempos de suspicacias en la política, rezaba: "Denunciamos 10.000 razones de peso para aprobar el gerenciamiento. Ya existen 30 asambleístas convencidos por Miele. Impidamos que el soborno y la corrupción sigan gobernando en San Lorenzo".

Néstor Dafinotti, ex vicepresidente, que abandonó la vereda de Miele, fue preciso. "Estoy disgustado con Miele: esto es entregar el gobierno", comentó el hombre que día tras día se acerca más a la oposición.

La misión era precisa: que el lunes próximo no se efectúe la asamblea de socios que determinaría el futuro de ISL y San Lorenzo. Y la reunión se postergaría, luego de un cruce de llamadas vía celulares entre el oficialismo y la oposición. Mientras, el público, encolerizado, gritaba "No somos Racing, la p....."

Miele no cree en las críticas. Levanta la mirada y expone, no sin orgullo, la lujosa concentración construida debajo de la tribuna local del Nuevo Gasómetro, las obras de la Ciudad Deportiva y la sede de Caballito. Recuerda las penurias del pasado, dice que los hinchas que lo insultan "son todos pagos" y, tras 14 años de mano firme, descree de las críticas. "Tiene que entender que todos están en contra de todo esto, excepto él", dispara Jorge Aldrey, vocal opositor. La misión, ahora, es que el convenio se decida a fines de diciembre próximo, luego de un nuevo acto electoral. En el que Miele no se presentaría, aunque pocos le crean...

Por: Ariel Ruya

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