Ferrari no descansa

Mientras los tifosi festejan los campeonatos de piloto, con Michael Schumacher, y el de la Copa de Constructores, el equipo italiano elabora el F1-2001, el modelo con el que el team de Maranello defenderá ambos títulos
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24 de octubre de 2000  

MARANELLO.- Mientras sus fanáticos siguen festejando el título ganado por Michael Schumacher y la Copa de Constructores lograda por Ferrari, el equipo italiano ya está trabajando para presentar a mediados de enero próximo el nuevo auto que se denominará F.1-2001.

Desde el mes venidero se prevé una intensa tarea en los bancos de pruebas, donde ya se efectúan los tests de confiabilidad, regímenes y calidad del nuevo motor 050, con el que Ferrari afrontará el campeonato del año próximo.

"Necesitaremos por lo menos 100 horas de pruebas efectivas, después de lo cual, en diciembre, montaremos este nuevo motor en el chasis actual, si bien el anclaje es diferente, y seguiremos trabajando así hasta enero, cuando el F.1-2001 debería estar listo", declaró el ingeniero Paolo Martinelli, actual responsable del sector motores de Ferrari.

Sobre el nuevo auto el secreto es total, aunque trascendió que el alerón anterior será más alto (10 centímetros), mientras que los alerones traseros serán de dimensiones más reducidas y en el habitáculo habrá más espacio entre los pies de los pilotos y el eje de las ruedas delanteras, lo que volvería al auto más seguro.

El nuevo diseño del cockpit fue desarrollado tras los estudios efectuados en la máquina con la que se accidentó Michael Schumacher el año último en Silverstone, donde impactó contra un muro de protección y el alemán sufrió la fractura de la pierna derecha.

Después de tres semanas de descanso en las islas Seychelles, a fines de noviembre se encargará de la supervisión de los trabajos el actual director técnico Ross Brawn, que en diciembre discutirá con el presidente de Ferrari, Luca Cordero di Montezemolo, la renovación de su contrato, que termina a fines de 2001.

"Este es un deporte que no permite pausas. Estamos trabajando para la máquina del próximo año", expresó el director deportivo Jean Todt, tras el Gran Premio de Malasia, disputado anteayer, que le dio a Ferrari la décima Copa de Constructores.

La nueva victoria de Schumacher fue vista por 7.550.000 de espectadores en Alemania a través de la cadena privada RTL, de ese país.

"Schumy, tú eres el megacampeón del mundo", dice Bild, en línea con los demás diarios alemanes, eufóricos también por la consagración de Ferrari y que publican gran cantidad de fotos con la llamativa peluca roja lucida por el piloto tras su victoria y que siguió utilizando durante los festejos después de la carrera.

También su hermano Ralf (Williams) se puso una peluca en una conexión con la cadena RTL desde Kerpen, donde los Schumacher hablaron con su padre Rolf. "Parecemos dos tontos", dijo Ralf a Michael, mientras Michael preguntaba a su padre "dónde está tu peluca".

Michael Schumacher vio a través de distintas conexiones de TV el nuevo nombre de Schumacher Strasse impuesto a una calle de Kerpen, cuyo alcalde propuso además la ciudadanía honoraria para el triple campeón de Fórmula 1. Esa arteria de la ciudad natal del piloto se denominaba Chrysler Strasse, pero le retiraron el nombre ya que esa compañía automotriz mudó su sede de Kerpen a Berlín.

Schumacher es un amante del fútbol. Y en la transmisión televisiva fue comunicado con su primer entrenador, Roland Schaer, y también con su homónimo Tony Schumacher, el ex arquero de la selección alemana en los Mundiales de 1982 y 1986, un ídolo deportivo del corredor. Schumy se emocionó luego cuando dialogó con su primer maestro mecánico, Willi Bergmeister, en los tiempos del karting, tras lo cual habló inclusive con el ex piloto Niki Lauda, a quien, como a todos, le ofreció una peluca roja.

Mientras los planos se dibujan en Maranello y las computadoras ya delinean las nuevas formas del auto que llevará el número 1 en 2001, Schumacher piensa en su descanso, aunque aún las vacaciones no comenzaron. Mañana, el socio y patrocinador del equipo, la petrolera Shell, lo invitó a Maranello. El 29 del actual, Schumy presenciará las tradicionales Jornadas de Ferrari en Mugello. El 2 del mes próximo jugará al fútbol en Padua, donde los pilotos se enfrentarán con un equipo de antiguas estrellas. El 8 se vestirá de gala para recibir el premio oficial de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) en Mónaco.

Tras quitarse el clavo metálico que tiene en la pierna derecha (consecuencia del accidente de Silverstone de 1999) disfrutará de las vacaciones con su familia (su esposa, Corinna, y sus hijos, Gina María y Mick) en Suiza, donde reside habitualmente.

La alegría de Todt. Los italianos ahora ubican a Jean Todt en lo más alto de la estima, luego del victorioso año de Ferrari. Ya quedó en el olvido aquellos días difíciles en los que el despido del francés como director deportivo del equipo era casi un hecho.

"¿Si éste es el día más feliz de mi vida? Es sin duda uno de los más hermosos. Quisiera compararlo sólo con el nacimiento de mi hijo", dijo Napoleón, como se lo apoda cariñosamente por su corta estatura.

"Ferrarisima" tituló Tuttosport, mientras que La Reppublica dijo simplemente "Danke (gracias en alemán) Ferrari".

"La opinión pública le concede poca importancia a ese título. Pero creo que es muy valioso y da mucho a entender. Se reconoce que hay un número increíble de personas que trabajaron por lograr ese título", comentó el tricampeón mundial.

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