Bielsa-Guardiola: aquel alegato de sangre, de un campo rosarino a una oficina de Manchester

Guardiola y Bielsa se saludan, en una escena de archivo. El sábado recrearán ese encuentro.
Guardiola y Bielsa se saludan, en una escena de archivo. El sábado recrearán ese encuentro. Fuente: Archivo - Crédito: EFE
Cristian Grosso
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2 de octubre de 2020  • 07:39

Sobre la pared blanca, Pep Guardiola escribió de puño y letra con fibrón negro ese alegato sobre el éxito y el fracaso. Eligió hacerlo en su oficina del Etihad Campus, a metros del estadio del Manchester City. Cuentan que una estatuilla de Johan Cruff vigila la atmósfera del lugar. La frase pertenece a un discurso que Marcelo Bielsa les brindó en el año 2000 a chicos de entre 13 y 17 años del Colegio Sagrado Corazón, de Rosario, donde él cursó el secundario. Hace más de dos décadas, únicamente puso como condición que no hubiese prensa.

El día después de la eliminación de la Argentina del Mundial 2002, cuando una buena porción del país futbolero trituraba a Bielsa, LA NACION decidió publicar aquella charla. ¿Traición? "El éxito es deformante, relaja, engaña, nos vuelve peores, nos ayuda a enamorarnos de nosotros mismos; el fracaso es todo lo contrario, es formativo, nos vuelve sólidos, nos acerca a las convicciones, nos hace coherentes. Lo importante es la nobleza de los recursos utilizados", advertía el hombre. Ahí nació esa máxima. En la peor derrota de su vida -nada la superará-, sus reflexiones ofrecían la solidez de la educación, la virtud del sentido común y el valor del ejemplo. Se publicaron. Todavía hoy están pegadas en el pizarrón de muchas escuelas rurales del país... y también llegaron a la pared de la oficina de Guardiola.

Vaya si Guardiola admira a Bielsa que lo recuerda cada día de su vida laboral con solo levantar la vista. Gabriel Batistuta le metió ese nombre en la cabeza, y Pep insistió hasta la extenuación para conocerlo. Lo consiguió, claro: fue el martes 10 de octubre de 2006. El campo de Máximo Paz, las 11 horas de charla, la presencia del escritor y cineasta David Trueba como único testigo y simpático cómplice de las simulaciones tácticas entre las sillas... La historia la conocen todos. Los fue a buscar -y luego los condujo de regreso al hotel Soho all Suites, en Palermo- un colaborador del rosarino en la Audi Van que todavía está en la familia. Bielsa, desempleado por entonces, que acababa de terminar un minucioso trabajo diseccionando a los 32 equipos que habían participado del Mundial de Alemania, aquel día licenció a todo su equipo de trabajo para blindar la reunión. Un detalle: ni Guardiola podía imaginarse la extensión del encuentro y no se llevó abrigo. Refrescó en el campo y la pasó mal en remera de mangas cortas.

Guardiola, con el libro "Lo suficientemente Loco", del periodista Ariel Senosiain.
Guardiola, con el libro "Lo suficientemente Loco", del periodista Ariel Senosiain.

Lo único que trascendió de aquella cumbre, un cruce de opiniones entre ambos sobre el cruel ambiente del fútbol, tomó ribetes mitológicos. Pero es un error porque la anécdota la contó mal Trueba. Vale la rectificación en boca del propio Guardiola. "Nunca voy a poder agradecerle a Marcelo cómo me trató porque yo no era nadie, no entrenaba ni al filial de Barcelona, no había ni sacado el carnet de entrenador y me recibió y fue maravilloso cómo me trató. Pero cuando hablábamos de los medios de comunicación fui yo que le dije: 'Si tanto nos quejamos de este mundo que a veces no nos deja vivir, ¿cómo es que no diriges a un juvenil o un equipo más amateur y olvidas el mundo profesional?' Y él fue el que me respondió: 'Necesito esta sangre'", reveló Pep en una entrevista con DAZN. Siempre se había creído que había sido al revés.

El encantamiento de Guardiola fue tan fuerte que al día siguiente confesó: "Acabo de estar con la persona que más sabe de fútbol". Y a Pep lo dirigieron Cruyff, Louis van Gaal, Bobby Robson, Fabio Capello, Carlo Mazzone, Juan Manuel Lillo y Javier Clemente, por cierto, de una escuela muy diferente. Llamó para contárselo a Matías Manna, por entonces de 22 años, el creador del blog 'Paradigma Guardiola', que como el español con Bielsa, había disfrutado de conocer al emblema culé de la camiseta número 4 un día antes de que Pep viajara al campo santafesino. A ese encuentro en el hotel de la calle Honduras al 4700, Manna le llevó a Pep un par de libros de regalo: 'Operación Masacre', de Rodolfo Walsh, y también 'Lo suficientemente Loco', una biografía de Bielsa, escrita por el periodista Ariel Senosiain.

No lo imites, nadie puede hacerlo. Y eso lo hace muy especial. No hay un entrenador en el mundo mejor preparado que Bielsa. No hay otro igual
Pep Guardiola

Este libro contiene muchas de las frases que LA NACION reprodujo de aquella charla con los alumnos en la capilla del Sagrado Corazón. El día que Guardiola fue presentado como nuevo entrenador de Barcelona, alguien reparó que buena parte de sus conceptos se afirmaban en frases de Bielsa apuntadas en el libro 'Lo suficientemente Loco'... "¿Qué te crees, que nací enseñado?", respondió Guardiola al ser advertido de esto, como lo consignó el periodista Lu Martín en un artículo que publicó en el diario El País, en noviembre de 2011.

Bielsa siempre había valorado al Guardiola futbolista. Lo retrata un recuerdo de 1999, cuando dirigía a la selección. Su Argentina iba a jugar un amistoso contra España, que en el medio contaba con Mendieta, Luis Enrique y Guardiola. Fue en Sevilla. 'Kily' González lo recuerda para LA NACION: "Bielsa me sacó de mi posición habitual, de extremo izquierdo. Me cerró, me ubicó en posiciones interiores con una misión: marcarlo a Pep, jugar encima de él. Sabía que haciéndole sombra a Guardiola, por una cuestión de dinámica e intensidad, yo no iba a dejar que él pudiera conducir con comodidad. Y cuando yo tuviese la pelota, Marcelo sabía que a Pep lo pasaba aunque yo no supiera gambetear, y ese podía ser un punto de ventaja para el inicio de nuestros ataques. Y funcionó", cuenta el hoy entrenador de Central. La Argentina ganó 2-0..., y el primer gol albiceleste lo marcó 'Kily'.

Bielsa y Guardiola se enfrentaron tres veces en la liga de España: el argentino nunca pudo vencer al catalán en el duelo entre Athletic de Bilbao y Barcelona.
Bielsa y Guardiola se enfrentaron tres veces en la liga de España: el argentino nunca pudo vencer al catalán en el duelo entre Athletic de Bilbao y Barcelona. Fuente: AFP - Crédito: LLUIS GENE

Dos años antes, en un Barcelona vs. Zaragoza, Guardiola en medio del partido le había aconsejado al 'Kily' que dejara de protestar por todo, que focalizar sus energías en jugar. "En el amistoso de las selecciones, en un momento me dijo: "¡Tío, cómo has cambiado!...", rememora el Kily con una sonrisa.

Bielsa, rendido ante el Guardiola entrenador

Pasó el tiempo y Bielsa siente un profundo respeto por Guardiola entrenador. Entre las virtudes que le reconoce, especialmente señala que "maneja el misterio de lo indescifrable". Sí, siente que consigue desconcertar a sus rivales desde un envidiable volumen de opciones. Cree que Guardiola siempre se guarda un conejo en la galera. La primera vez que intercambiaron palabra como técnicos fue en Sudáfrica 2010: Bielsa dirigía a 'La Roja' y Pep tenía bajo observación a Alexis Sánchez... y un año después, Barcelona confirmó la contratación.

Este sábado volverán a enfrentarse en una cancha. En Elland Road no faltará calidez en los saludos. Tres veces en algo más de medio año jugaron entre 2011 y 2012 en los cruces Barcelona vs. Athletic Bilbao. Bielsa no ha podido ganarle aún. ¿Será en el certamen más centellante del planeta? "El mejor llega a la Premier...", fueron hace algunos meses las palabras de bienvenida de Guardiola apenas se confirmó el ascenso de Leeds. Saludo reverencial. Pero el de Sampedor ya lo pensaba en el mismo instante que lo conoció.

Bielsa transita su tercera temporada como DT de Leeds United.
Bielsa transita su tercera temporada como DT de Leeds United. Crédito: DPA

Conceptualmente, son admiradores del Ajax de Van Gaal, especialmente por cómo ocupaba el equipo holandés los espacios. Ambiciosos, voraces, inconformistas. No resisten perder la iniciativa y también los une el dolor en la derrota porque supone defraudar el sentimiento ajeno. Ninguno se refugia en las excusas, pantallas que los enferma. Odian la deslealtad. Perfeccionistas insoportables. Pero tienen diferencias, claro. Y muchas. Uno entiende la paciencia como una virtud para construir el ataque y descubrir los atajos con pases entre líneas. El otro, impone el vértigo como método para someter al rival.

De ningún modo me siento un mentor de Guardiola. Si hay un técnico independiente en sus ideas en el mundo, ése es Guardiola. Y no es porque yo lo diga, sino porque sus equipos juegan como ninguno
Marcelo Bielsa

Vale aquí apoyarse en Matías Manna, casi un puente entre ambos. ¿Por qué? Además de la cercanía que hasta el día de hoy disfruta con Guardiola, integró el cuerpo técnico de Bielsa entre 2007-2010 en la selección de Chile. "En la organización defensiva hay diferencias. Por un lado, entenderla como algo colectivo, y por otro, como un recurso individual. Acá son muy distintos, y también en la trascendencia del mediocampo: para Bielsa es una zona más de paso, de tránsito, y para Guardiola ya sabemos todo lo que representa contar ahí con jugadores como Xavi, Iniesta, Thiago, Lahm, Gündogan... Y un tercer aspecto que los distancia es cómo arman y entienden los entrenamientos", le cuenta Manna a LA NACION, un entrenador con acento laboral en las selecciones, porque hoy trabaja en la Argentina con Lionel Scaloni, y registra pasos con Jorge Sampaoli en Chile y AFA, en El Salvador y en Arabia Saudita, junto con Juan Antonio Pizzi.

Pep Guardiola, durante un entrenamiento de Manchester City. El catalán acumuló prestigio y títulos desde el inicio de su trayectoria como técnico.
Pep Guardiola, durante un entrenamiento de Manchester City. El catalán acumuló prestigio y títulos desde el inicio de su trayectoria como técnico. Fuente: Archivo - Crédito: Jason Cairnduff

Manna recuerda que el día anterior a conocer a Bielsa, Guardiola tenía particular curiosidad por el trabajo audiovisual del rosarino, quería bucear sobre el vínculo con los medios y, también, sobre la composición y utilidad de los integrantes del cuerpo técnico: ayudantes que cumplan consignas, o laderos que puedan imaginar y aportar ideas propias. Con los años, aquí también se estableció un matiz.

No son amigos el rosarino y el catalán, no. Para los vínculos frecuentes, Bielsa se recuesta en personas como "Cachureo" Aravena, su fiel y hermético escudero chileno que desde hace 13 años lo acompaña por el mundo. Los invisibles, habitualmente entregados a escuchar, suelen ganarse el corazón de Bielsa. Pero de aquel encuentro en el campo de Máximo Paz nació una relación con Guardiola fundamentada en el respeto, basada en un aprecio sincero. Crearon una relación de confianza y cercanía, aunque pasen bastante tiempo sin tratarse. Sin sospecharlo, aquel fue un día inolvidable para los dos. Uno transitaba el exilio que se había impuesto tras alejarse de la selección argentina, y el otro domesticaba sus miedos antes de la revolución. Los unió el 2007, año del descubrimiento de Guardiola y el relanzamiento de Bielsa. Hay momentos para siempre que nadie se los imagina.

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