La Bombonera partida: entre los gritos contra Angelici y el "dale Boca" de la barra brava

La barra brava cantó por el equipo mientras desde el resto de las tribunas se gritaba contra Angelici y la comisión directiva.
La barra brava cantó por el equipo mientras desde el resto de las tribunas se gritaba contra Angelici y la comisión directiva. Fuente: FotoBAIRES
Franco Tossi
(0)
3 de noviembre de 2019  • 15:07

Boca volvía a la Bombonera no solo tras la eliminación en casa ante River, en las semifinales de la Copa Libertadores, sino también luego de la derrota en el Sur frente a Lanús y, en consecuencia, de perder el liderazgo de la Superliga. Uno de los focos del partido ante Arsenal, entonces, iba a ser el clima en el estadio, en un momento institucional muy sensible y confuso. Y cuando el epílogo del partido estaba cerca, los cantos ya no solo fueron contra Daniel Angelici, como se dio tras quedarse afuera de la Libertadores, sino que incluyeron a toda la dirigencia.

Fue un mensaje claro contra el oficialismo de cara a lo que ocurra el 8 de diciembre, cuando se celebren las elecciones que definirán quién será el presidente tras 8 años de mandato de Angelici. La cuestión es que cuando parecía que la mañana era tranquila -a medida que caían los goles de Boca-, la Bombonera habló, mientras la barra brava intentaba taparlo, pero no logró su objetivo: "¡Boca va a salir campeón, el día que se vayan todos los hijos de p... de la comisión!", se gritó con fervor, mientras algunos hinchas apuntaban a ese sector de la tribuna que intentaba tapar ese grito.

Tevez festeja con Fabbra y Buffarini. Boca goleó 5-1 a Arsenal.
Tevez festeja con Fabbra y Buffarini. Boca goleó 5-1 a Arsenal. Fuente: LA NACION - Crédito: Mauro Alfieri

En las calles aledañas al estadio hubo una mayor presencia de la gente que colabora con las diferentes listas que se presentarán. Está claro que el resultado global del superclásico fue un impulso para la oposición. En efecto, en pocos metros de diferencia, la entrega de los folletos de cada candidato era constante. Incluso, había papeles sobre las calles para llamar la atención de quienes caminaban.

Pese al horario incómodo de las 11 de la mañana, el hincha xeneize se acercó a Brandsen 805. La asistencia fue creciendo, lógicamente, con la cercanía del comienzo del encuentro. Incluso, hubo gente que ingresó cuando ya había iniciado. Y así, cambió la perspectiva de lo que parecía ser una presencia general a medias: la Bombonera terminó con las tribunas pobladas. En efecto, las gargantas explotaron: "¡Yo no soy como esos que se quedan en casa, escuchando la radio para ver lo que pasa!" y "Aunque ganes o pierdas, no me importa una mierda, sigo siendo bostero porque a Boca lo quiero!".

Alfaro volvió a referirse a las imágenes que se llevará de la Bombonera.
Alfaro volvió a referirse a las imágenes que se llevará de la Bombonera. Fuente: LA NACION - Crédito: Mauro Alfieri

Una manera de conocer el ánimo de los fanáticos hacia los protagonistas iba a ser, como siempre, el anuncio de cada uno de ellos a través de los altoparlantes. Allí, los más aplaudidos fueron Esteban Andrada, el que más reconocimiento tuvo, y Carlos Tevez, el ídolo de la mayoría de los que integran el mundo boquense. Otro de los cánticos que hubo en la jornada matutina, también desprendido desde la barra, tuvo como foco al Apache y su futuro. Y la letra fue, ni más ni menos, la misma que retumbó hace casi tres años, cuando su decisión de irse a China ya estaba tomada entre lágrimas: "¡Carlitos es de Boca y de Boca no se va!".

Con el resto hubo indiferencia: aplausos muy tibios, casi sin hacerse notar. Y ni siquiera existió ese fuerte reconocimiento para Mauro Zárate, autor del golazo de tiro libre del jueves ante el Granate y el hombre que, generalmente, genera entusiasmo en cada previa.

Alfaro: "Tevez se tiene que quedar hasta que él quiera"

No obstante, lo más llamativo se dio con Gustavo Alfaro. Ya en los minutos previos a enfrentar al Millonario en la revancha de hace doce días, el hincha de Boca había mostrado una indiferencia de las más grandes del ciclo con el técnico rafaelino. Aquello se repitió, quizás con mayor fuerza. Y es que, además, se oyeron algunos silbidos por parte se diferentes zonas del estadio. Aunque vale aclarar que, con la goleada, hubo aplausos y apoyo de los hinchas para el DT, en el encuentro que se da al llegar a las escaleras que lo llevan al vestuario.

"No voy a olvidar el día que debuté ante Tolima y cómo la gente aplaudió al equipo el día de la eliminación contra River", dijo Alfaro un rato después en la conferencia de prensa, cuando el 5-1 era historia. Sobreel clima especial que rodeó al partido, indicó: "Se hace política con el descontento popular y no a través de la propuesta".

Fabra convirtió dos goles.
Fabra convirtió dos goles. Fuente: LA NACION - Crédito: Mauro Alfieri

El otro tema que más lo ocupó fue el de su relación con Tevez. "Tengo una relación de mucho respeto y cercanía con Tevez. Me alegra por el partido que tuvo", expresó Alfaro en la conferencia de prensa luego de la abultada victoria sobre Arsenal. "Me inventaron más de una pelea con Carlitos y él me dijo: 'Míster, me inventaron más peleas con usted que con mi señora'", sonrió. Y después fue contundente: "Tevez se tiene que quedar hasta que él quiera. Es un tipo leal, salió a bancar a Diego (Maradona) después del Mundial 2010 y eso le costó no estar en el próximo", recordó.

El plantel tendrá el lunes libre y el martes a la tarde volverá a los entrenamientos de cara al próximo duelo ante Vélez en Liniers.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.