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A una semana de que finalice el mercado de pases en España, Julián Álvarez, el delantero de Atlético de Madrid, es el foco de atención, más aún tras la sonora silbatina que recibió este domingo en el partido contra el Villarreal. La hinchada rojiblanca no perdona a la Araña que dijera durante el Mundial con la Argentina que quiere salir del club. Básicamente, que pretende ir a Barcelona.
Julián se encuentra en una complicada encrucijada con un club que se resiste a dejarle salir y un público al que tendrá que volver a ganarse, si finalmente se queda.
Su comunión con los hinchas atléticos se rompió el 22 de junio cuando, después de la victoria de la selección sobre Austria en el Mundial, afirmó: “Lo mejor para todos es una transferencia. Quiero cumplir mi sueño”.

El argentino, de 26 años, no precisó ningún club, pero toda la prensa y aficionados apuntaron hacia el gigante catalán, que había mostrado su interés por el jugador. El Barça hizo una oferta, que ascendería a unos 100 millones de euros (116 millones de dólares), según medios locales, pero el Atlético la rechazó.
En las últimas horas, Barcelona cambió de postura.
Según informó Marca, Hansi Flick, el entrenador y Deco, el director deportivo, resolvieron que en caso de no concretar el arribo del cordobés, no incorporarán a ningún delantero en lo que queda del mercado de pases, salvo una oportunidad extraordinaria en los últimos días.

“Nunca hemos tenido la intención de venderlo”, reiteró el domingo antes del partido contra el Villarreal, el presidente de Atlético de Madrid, Enrique Cerezo. “El Barcelona no ha estado a la altura de las circunstancias”, insistió el veterano dirigente.
El Atlético considera que el Barça actuó a espaldas del club rojiblanco por lo que lo denunció ante la FIFA. El delantero llegó en 2024 procedente del Manchester City por 50 millones de euros (58 millones de dólares) con contrato hasta 2030. Desde entonces, Álvarez marcó 49 goles y dio 17 asistencias en 106 partidos con el Atlético y para el técnico Diego Simeone se trata de una pieza fundamental.

“Tenemos que tratar de armar un equipo alrededor de él pensando en toda su potencia, calidad, jerarquía, talento y todo lo que le dio al equipo estos años que estuvo acá”, afirmó Simeone hace una semana.
“Para ganar títulos se necesitan delanteros importantes, nosotros los tenemos y los tenemos que cuidar”, aseguró Simeone, que días antes se habían inclinado por el clamor popular de los hinchas.
Julián, que ingresó en el final del partido, con cara muy seria, fue arropado también por sus compañeros. “Lo vamos a apoyar. Lo queremos de la mejor manera, porque sabemos lo que puede aportar”, afirmó Jan Oblak, tras el empate contra el Villarreal.
A poco de que acabe el mercado de pases el próximo 1° de septiembre, su salida parece complicada y el delantero tal vez tenga que trabajar para revertir la animadversión creada en la gente. “Julián es una persona excelente y seguro, segurísimo, que se ganará a la afición en dos partidos”, deseaba recientemente el presidente Cerezo.
El argentino puede intentar seguir la senda trazada por Antoine Griezmann y su controvertida salida al Barcelona en 2019. El francés regresó al Atlético en 2021 en medio de los abucheos cuando volvió a jugar con la camiseta rojiblanca.
Pero Griezmann, que pidió perdón por aquel movimiento en su multitudinaria despedida en mayo pasado, logró revertir la situación a base de trabajo y goles hasta abandonar el club como una de las grandes leyendas rojiblancas.
Ahora, Arsenal aparece como uno de los clubes interesados en contratarlo, aunque Julián solo quiere irse a Barcelona. Según informó el periodista Fabrizio Romano, el equipo inglés sigue de cerca la situación y considera que podría llegar a un acuerdo con el conjunto español por el monto del traspaso. Sin embargo, el club inglés no avanzará por el cordobés sin antes conocer la postura del propio futbolista.

El club londinense solo presentará una oferta si el delantero decide abrirle la puerta a una posible llegada a la Premier League.
Pero atención. Las reglas son elocuentes en la Premier League: no se pueden hacer locuras financieras. Si Arsenal toma nota de la situación (el pase global alcanzaría unos 150 millones de euros), podría tener un serio dilema fiscal. Por eso, en el último lustro, Arsenal incorporó más jugadores de la Premier League que del exterior (14 frente a 12). Y en este mercado de pases, lleva tres incorporaciones locales y solo una de otros destinos.

