En Neuquén, San Lorenzo festejó frente a Racing

En el final, el equipo azulgrana se impuso por 4 a 2; se lesionó Romagnoli
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29 de enero de 2002  

NEUQUEN.– Una multitud vibró con el duelo de campeones. En el cierre de la Copa Interprovincial –que ya se había adjudicado Independiente–, San Lorenzo, el dueño de la Mercosur venció en el final a Racing, el campeón del Apertura, por 4 a 2. Leandro Romagnoli, que actuó apenas once minutos, sufrió una lesión en la rodilla derecha.

Los primeros minutos transcurrieron entre las buenas intenciones de unos y otros. San Lorenzo apostó por la pelota contra el césped, el manejo prolijo en el mediocampo y el ataque certero. Racing respondió con vértigo, respuestas rápidas y pelotazos cruzados. El desarrollo era parejo y entretenido.

Hasta que apareció Leo Rodríguez. Loeschbor derribó a Acosta, cerca del área de Racing y el experimentado volante, con un preciso tiro libre, puso el 1 a 0. San Lorenzo, de allí en adelante, dominó el juego con el trabajo de Pusineri, por la derecha y Rodríguez, por el centro.

Racing expuso más voluntad que ideas. Más allá de un centro de Ríos, que cabeceó desviado Milito, el equipo de Avellaneda no respondía con acierto. Equivocó el camino, confuso por arriba, desorientado por abajo.

Loscri y Ríos no sintonizaron la misma frecuencia: cuando uno apostaba por el vértigo, el otro impuso la pausa. Racing no era mucho menos que San Lorenzo, pero carecía de decisión.

Una buena jugada de Franco –otra vez como atacante–, casi eleva la cuenta a dos. En el piso, desparramados, quedaron Vitali y Bedoya, pero el zurdazo de Franco finalizó desviado.

Insistió Racing, más con fuerza que con ingenio. En el área de San Lorenzo, después de tanto pelotazo desprolijo, Rivarola se cayó encima de Bedoya y el juez Horacio Elizondo sancionó penal. Y el propio Bedoya empató el encuentro.

Racing era más, crecía su juego, sumaba fuerza en ataque. San Lorenzo, literalmente, no había pasado la mitad de la cancha, cuando iban 20 minutos del segundo tiempo. Pero Acosta cayó en el área –apenas tocado por Pezzuti– y Elizondo cobró otro penal. Y Rivarola anotó el 2 a 1. Luego, en un cierre emotivo, con muchas situaciones de riesgo, a puro vértigo, empató Maceratesi; a dos minutos del final, Franco gritó bien fuerte. Y hubo más: a los 48 minutos, Acosta, de penal, anotó el cuarto gol. Y el duelo de campeones lo ganó San Lorenzo.

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